Trump dice que las narcolanchas atacadas traían «vagones cargados de drogas» a EE.UU.

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Washington intensifica la presión sobre Nicolás Maduro con un despliegue militar sin precedentes en la región sur del Caribe, ejecutando ataques letales contra supuestas «narcolanchas» que, según el presidente Trump, transportaban «vagones cargados de drogas». Mientras los demócratas intentan frenar las ofensivas, expertos cuestionan la legalidad de declarar un «conflicto armado».

10/09/2025. La escalada de tensiones entre Estados Unidos y Venezuela se ha intensificado notablemente en las últimas semanas, marcadas por una agresiva presencia militar estadounidense en la cuenca caribeña. El gobierno de Donald Trump ha redoblado la presión sobre el presidente venezolano, Nicolás Maduro, quien previamente fue imputado por narcotráfico y corrupción durante el primer mandato de Trump.

El arsenal desplegado y la ofensiva marítima

Desde el pasado agosto, Estados Unidos ha reforzado de manera significativa su poderío en el sur del Caribe. El despliegue incluye ocho buques de guerra, un submarino de ataque rápido de propulsión nuclear, destructores con misiles guiados, aviones de vigilancia P-8, drones MQ-9 Reaper, y una unidad expedicionaria con miles de marines. Adicionalmente, se han posicionado cazas F-35 en Puerto Rico.

En el marco de esta operación, el ejército estadounidense ha ejecutado cuatro ataques contra lanchas rápidas en aguas internacionales, que presuntamente estarían vinculadas a narcotraficantes venezolanos. Desde el primer ataque ocurrido el 2 de septiembre, se han destruido al menos cinco lanchas. Estas operaciones han dejado un total de 21 personas fallecidas, acusadas de tráfico de drogas.

El presidente Trump ha justificado vigorosamente las acciones, afirmando que las narcolanchas atacadas llevaban cargamentos que eran «como un vagón de metro cargado de drogas». Según el mandatario, cada uno de estos cargamentos podría haber provocado la muerte de hasta 25,000 estadounidenses. Trump aseguró que el trabajo ha sido efectivo, llegando a decir que «Las drogas ya no están entrando por agua». Relacionó directamente a los pasajeros de las lanchas con narcotraficantes que buscan llevar droga de Venezuela a EE. UU..

¿Guerra antidrogas o cambio de régimen?

La ofensiva estadounidense se encuadra en una «campaña histórica» lanzada por Trump para «recuperar» la nación de «cárteles salvajes y sedientos de sangre» y pandillas. El gobierno ha designado a organizaciones criminales venezolanas, como el Tren de Aragua y el Cartel de los Soles, como grupos terroristas. Además, Washington notificó al Congreso que se encuentra en un «conflicto armado» con ciertos cárteles de drogas.

No obstante, la magnitud de la fuerza militar desplegada supera ampliamente lo necesario para interceptar embarcaciones de narcotráfico, sugiriendo a especialistas un posible objetivo estratégico mayor. Altos asesores de Trump, incluyendo a Marco Rubio, John Ratcliffe y Stephen Miller, han barajado la posibilidad de una operación militar directa para sacar a Maduro del poder, según reportes de The New York Times. Rubio, particularmente enfático, duplicó en agosto la recompensa por la captura de Maduro, al que calificó de líder ilegítimo que opera un cártel en el hemisferio occidental.

Las justificaciones de Trump han sido puestas en duda por expertos en derecho internacional y analistas de inteligencia. Estos críticos señalan que los grupos designados como terroristas podrían no cumplir con los criterios tradicionales de beligerancia, y cuestionan que los narcotraficantes constituyan un «conflicto armado» legítimo bajo el derecho internacional.

En el Capitolio, los legisladores demócratas presentaron una propuesta para bloquear los ataques ordenados por Trump que no contaran con autorización del Congreso, pero la iniciativa fue rechazada con el respaldo de los republicanos a la campaña del mandatario.

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La respuesta de Maduro y los planes de ataque

Desde Caracas, Nicolás Maduro ha rechazado vehementemente las acusaciones, calificando los ataques como un intento de iniciar una guerra. El miércoles, el líder venezolano aseguró que su país está preparado para defenderse de Estados Unidos.

«Si los ‘gringos’ amenazan, más trabajamos; si los ‘gringos’ atacan, responderemos, pero el trabajo nada lo para,» expresó Maduro en el canal estatal VTV.

Mientras tanto, la amenaza se cierne sobre el territorio continental: fuentes cercanas al Pentágono han indicado que se están elaborando planes para extender los ataques dentro del territorio venezolano. Aunque no hay confirmación de que estos planes incluyan acciones directas contra Maduro o que el presidente Trump haya dado la autorización final para operaciones en suelo venezolano, la región observa con creciente atención los movimientos militares de Washington.

Redacción Albitrio Fabrepe para DHH.

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