El Gobierno cubano ha decretado dos días de Duelo Nacional tras confirmar la muerte de 32 de sus ciudadanos en Venezuela, bajas ocurridas durante la operación militar estadounidense que culminó con la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero de 2026.

01/04/2026. Más allá del luto oficial, esta medida —oficializada mediante un decreto presidencial firmado por Miguel Díaz-Canel Bermúdez— ha expuesto de manera explícita la profunda y directa implicación de La Habana en la estructura de seguridad y militar del chavismo.
Según la versión difundida por el Ejecutivo cubano, los 32 fallecidos se encontraban en Venezuela cumpliendo «misiones» solicitadas por instituciones homólogas del país sudamericano, en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y el Ministerio del Interior (MININT),. El régimen los ha calificado como «combatientes caídos en cumplimiento de su deber», destacando que ofrecieron una «férrea resistencia» y murieron en combate directo o por los bombardeos lanzados por Estados Unidos, a lo que denominaron un «acto criminal de agresión y terrorismo de Estado».
Para analistas críticos, la admisión de estas 32 bajas en acciones combativas en Venezuela refuerza la tesis de que el régimen de La Habana ha funcionado como un pilar esencial y operativo en el sostenimiento del poder chavista. La inusual alta cifra de fallecidos sugiere que la presencia cubana en Venezuela no era meramente simbólica o de asesoría, sino estructural, participando activamente en la protección del núcleo del poder y de instalaciones estratégicas.

El Duelo Nacional se extiende desde las 6:00 de la mañana del 5 de enero hasta la medianoche del 6 de enero de 2026. Durante este periodo, se ordena que la Bandera de la Estrella Solitaria se ice a media asta en todas las instituciones militares y edificios públicos. Asimismo, quedan suspendidos los espectáculos públicos y las actividades festivas,.
Este pronunciamiento gubernamental, que busca cohesionar el discurso interno y apelar a la «épica internacionalista», llega en un momento de fuerte tensión regional y de profunda crisis económica y social dentro de la isla, marcada por la escasez de alimentos y los apagones prolongados,. La revelación de que decenas de cubanos murieron defendiendo un gobierno extranjero en combate abre interrogantes sobre las prioridades del régimen, que destina recursos humanos y militares al exterior mientras la población enfrenta condiciones extremas.
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Los familiares de los fallecidos ya han sido notificados y han recibido las condolencias de parte del general de Ejército Raúl Castro y del gobernante Miguel Díaz-Canel. No obstante, la confirmación de la operación militar cubana expone a La Habana a mayores cuestionamientos diplomáticos y a la acusación de injerencia directa en asuntos internos de otro país. La trágica muerte de los 32 ciudadanos cubanos, si bien es un episodio de luto, consolida el dato central: Cuba fue el sostén clave del régimen de Nicolás Maduro, una dictadura que hoy se encuentra descabezada.
Redacción de Albitrio Fabrepe para DHH.
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