La vida no es un libreto para que ocurra lo que nosotros queramos que suceda, por eso es interesante que analicemos esto, que leímos por ahí y trataremos de aclararlo más (ojo, no es nuestro razonamiento, pero nos sirvió para nuestra tranquilidad).

01/04/2026. Para no hacer muy largo la cosa, presentaremos una razón corta, que entendemos, muy pocos quieren escuchar o leer.
Y todo lo debo explicar haciendo la pregunta obligada… Y que está en la mente de millones, ya sean venezolanos o no.
¿Porqué siguen estas personas en el poder en Venezuela y no quienes nosotros queremos que estén?
Simplemente porque el poder real todavía lo tiene el chavismo armado, y no la oposición civil; punto que resulta muy delicado, pero es mas real de lo que creemos.
Históricamente, en transiciones duras se debe negociar con quien puede apagar o prender un feroz incendio, no con quien tiene la razón moral que no inició el fuego, pero no lo puede apagar en este momento.
¿Por qué se mantiene a Delcy Rodríguez en la mesa si ella es parte del problema?
Porque Delcy representa tres cosas que Estados Unidos necesita ahora mismo:
- Representa la continuidad administrativa de Venezuela: los Ministerios, PDVSA, los bancos, los puertos, con lo cual se garantiza que el país no se paralice en pocos días.
- Ella es el Canal directo con el poder duro en Venezuela: los Militares, la inteligencia, los colectivos. Ella no manda, pero coordina.
- Ella tiene la capacidad de entregar algo importante: Información, desmovilización, firmas, órdenes. Si lo analizamos bien, nos damos cuenta que esto ocurre y es necesario que ocurra, no por simpatía, sino por utilidad.
La otra pregunta que incomoda más ¿Por qué María Corina Machado NO?
En este punto la cosa se complica porque duele, pero es la verdad.
María Corina no controla las armas. No controla el territorio. No controla la logística. No puede garantizar que mañana no haya violencia en las calles de Venezuela.
Y en este punto, en una fase de choque, eso pesa más que la legitimidad de ella y los votos o apoyo popular.
Si a todo eso le sumamos algo muy clave, para el chavismo duro ella sigue siendo una amenaza existencial.
En pocas palabras, instalarla a ella, en estos momentos, bloquea cualquier negociación inmediata.
¿Y qué pasa con Edmundo González?
Edmundo es un símbolo electoral, una figura de consenso civil; pero no es operador de poder. Indudablemente servirá para después, no para apagar el incendio.
Ya a estás alturas aclaramos que la lógica real (fría, pero constante) es esta:
Las transiciones siempre pasan por 3 fases:
FASE 1: Control del caos.
Se negocia con:
Los que tienen armas, los que pueden desatar violencia, los que saben dónde están las minas. Y es aquí en dónde entra Delcy Rodríguez. No por gusto.
FASE 2: Reacomodo del poder
Se empiezan a meter: civiles, técnicos, actores “aceptables”. Y aquí sí podrían entrar Edmundo y otros.
FASE 3: Legitimación
Ahora sí… Aquí comienza lo bueno: Se llama a elecciones, podrían participar los venezolanos que reúnan los méritos y requisitos, como María Corina, la propia Delcy, Miguel Cabrera o tal vez Oswaldo Guillén (son simples nombres).
Y aquí sí hay una verdadera narrativa democrática.
Pero debemos aclarar, esto debe ocurrir al final, no al principio del cambio.
Puedes leer: Documento completo de la imputación a Nicolás Maduro por narcoterrorismo y tráfico de cocaína
Otro razonamiento: El error emocional del venezolano es creer que «Si cayó Maduro, ahora mandan los buenos”.
Pues, simplemente eso no es lo que debe pasar (acordemos del ejemplo del incendio).
Primero mandan los que pueden evitar que el país se queme.
Después, los que pueden gobernar.
Y al final, los que pueden representar.
Importante: Todo esto que se ha explicado no significa que María Corina esté “fuera del juego”
Esto lo que significa es que:
. No es la carta para esta jugada
. Es la carta para la siguiente etapa. Meterla ahora sería como llamar a elecciones en medio de un incendio forestal.
Si esta operación «camina así» María Corina no será la negociadora, pero sí será la legitimadora del proceso.
Si la sacan del juego por completo, ahí sí hay alarma real.
Y el texto que leí termina con una filosofica frase, que me gustó mucho… «La historia nunca empieza donde uno quiere».
Redacción Albitrio Fabrepe para DHH.
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