La isla de Cuba atraviesa actualmente una crisis multidimensional sin precedentes en la historia de su proceso revolucionario, marcada por un colapso energético inminente y un aislamiento geopolítico asfixiante.

02/06/2026. Según los últimos reportes, la Unión Eléctrica (UNE) estima que este viernes los apagones afectarán simultáneamente al 57 % del territorio nacional, concentrándose la mayor afectación en las horas de mayor demanda nocturna. La infraestructura eléctrica del país se encuentra en un estado crítico, con una capacidad de generación de apenas 1,394 megavatios (MW) frente a una demanda que supera los 3,100 MW, lo que genera un déficit de más de 1,700 MW que mantiene a millones en la oscuridad.
El fin de la era del petróleo barato
Este colapso no es casual; responde a una tormenta perfecta de factores internos y presiones externas. Expertos señalan que la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos representó un punto de quiebre, pues Cuba perdió de inmediato su suministro clave de crudo y el flujo financiero desde Caracas. A esto se suma la postura de la administración de Donald Trump, quien ha endurecido el embargo mediante decretos que sancionan a países, como México, que intenten suministrar combustible a la isla.
En este contexto, el panorama internacional para el régimen de Miguel Díaz-Canel es de una soledad explícita, dado que aliados históricos como Rusia y China han priorizado sus propios intereses estratégicos, limitando su apoyo a gestos simbólicos sin resolver la carencia de los 110,000 barriles de petróleo diarios que la isla requiere para operar.
La “opción cero”: un regreso forzoso al pasado
Ante la falta de hidrocarburos, el gobierno ha comenzado a implementar lo que se conoce como la “Opción Cero”, una estrategia de supervivencia extrema que evoca los peores momentos del Período Especial de los años 90. Este plan implica, en términos prácticos, un «regreso a las cavernas»:
- Transporte: Sustitución de vehículos motorizados por bicicletas y tracción animal.
- Agricultura: Uso intensivo de bueyes para las labores del campo.
- Energía doméstica: Dependencia del carbón vegetal ante la falta de gas y electricidad para cocinar.
- Servicios básicos: Un sistema hospitalario en caos, afectado por desabastecimiento de insumos y una crisis sanitaria combinada.
La crisis alcanza a los hoteles y turistas extranjeros en Cuba, que ya sufren las consecuencias del colapso nacional mientras el régimen sigue vendiendo un país de ensueño.

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Suspenden cirugías en hospitales, cierran hoteles turísticos
Extraemos del medio digital 14ymedio lo siguiente en materia médica: Falta crítica de medicamentos básicos, paralización de cirugías y suspensión del traslado de pacientes ambulatorios. Es, por el momento, la situación de muchos hospitales en Cuba ante la crisis de combustible sin precedentes, a la que ni siquiera ha puesto nombre esta vez el régimen. “Contingencia o emergencia, yo no sé”, dice a 14ymedio una empleada provincial de Salud Pública que ruega anonimato. “Porque el presidente habló y habló pero no dijo nada. Le preguntaron todo y todo lo evadió, y dijo que otras personas van a encargarse de explicar el tema energético”.
Descontento social y represión bajo la lupa internacional
Mientras la economía se ha contraído más del 15 % desde 2020, el malestar ciudadano ha escalado proporcionalmente a la duración de los cortes eléctricos, que en algunas zonas se extienden hasta por 20 horas diarias. Human Rights Watch (HRW) ha denunciado una «crisis humanitaria» y un recrudecimiento de la represión estatal para sofocar las protestas sociales. Según informes de ONG como Justicia 11J y Prisoners Defenders, el régimen mantiene a cerca de 700 presos políticos, mientras las fuerzas de seguridad continúan realizando detenciones arbitrarias y acoso a la disidencia.
En un intento por recuperar la estabilidad, Miguel Díaz-Canel apeló recientemente a la unidad de los jóvenes, describiéndolos como la garantía de «continuidad» del sistema. Sin embargo, su mensaje fue recibido con un rechazo masivo en redes sociales, donde la población denunció la falta de oportunidades y el deterioro de una infraestructura educativa y salarial que empuja a la juventud al mayor éxodo migratorio en la historia reciente de la isla. Con una población exhausta y una economía en «caída libre», el futuro de Cuba se debate hoy entre una negociación política forzada por la presión externa o un colapso social de proporciones impredecibles.
Redacción Albitrio Fabrepe para DHH sobre lectura de medios y agencias.
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