Cuba en su abismo: entre el apagón total y su cielo vacío de aviones

Comparte!!!

La isla de Cuba se encuentra sumergida en una de sus crisis más agudas y asfixiantes de las últimas décadas, enfrentando un escenario de parálisis energética que ha obligado a sus ciudadanos a vivir en la penumbra y a las naciones del mundo a mirar con recelo hacia el Caribe. En un contexto donde los apagones superan las 24 horas consecutivas y el combustible se ha convertido en un lujo inexistente, la cotidianidad cubana ha dado un vuelco hacia la supervivencia extrema.

02/08/2026.

Cielos vacíos y una isla en pausa

La situación ha escalado a un nivel crítico tras el anuncio de la suspensión total del suministro de combustible para aviación (Jet Fuel) por un periodo inicial de un mes, a partir de este 10 de febrero. Esta medida ha forzado a las aerolíneas internacionales, como Air France, a realizar escalas técnicas en países vecinos solo para poder completar sus trayectos de regreso, ante la imposibilidad de repostar en suelo cubano.

En tierra firme, el gobierno ha activado un plan de emergencia que recuerda a la «opción cero» de los años noventa: se ha implementado una semana laboral de cuatro días, el cierre de centros educativos y la promoción del teletrabajo para intentar estirar las reservas energéticas que quedan.

El mundo da la espalda: Alertas para viajeros

Ante el deterioro de los servicios básicos, países como Argentina, Canadá, Reino Unido y España han emitido advertencias urgentes a sus ciudadanos, recomendando evitar o posponer viajes turísticos a la isla. Las razones son contundentes: falta de comida, agua, medicamentos y una red eléctrica descrita por la embajada de EE.UU. como «cada vez más inestable». El impacto en el turismo es devastador, cayendo de 4.7 millones de visitantes en 2018 a apenas 1.8 millones proyectados para 2025.

El «salvavidas» mexicano en medio de la tormenta política

En medio de este panorama sombrío, México ha emergido como un aliado estratégico. Desafiando las crecientes presiones de Washington y el reciente decreto del presidente Donald Trump —que amenaza con aranceles a quienes suministren petróleo a la isla—, el gobierno de Claudia Sheinbaum ha despachado dos buques de la Marina con más de 814 toneladas de ayuda humanitaria.

Los buques Papaloapan e Isla Holbox zarparon desde Veracruz cargados con suministros vitales:

  • Alimentos básicos: Arroz, frijoles, carne, atún y sardinas en conserva.
  • Lácteos: Leche líquida y 277 toneladas de leche en polvo.
  • Higiene: Productos de aseo personal esenciales para la población.

Aunque la presidenta Sheinbaum ha subrayado que este envío responde a principios de «solidaridad y respeto a la soberanía», el trasfondo geopolítico es tenso. Con el cese de los envíos de petróleo venezolano tras la captura de Nicolás Maduro, Cuba se ha quedado sin sus pilares energéticos tradicionales, quedando atrapada en una pinza entre las sanciones estadounidenses y su propia fragilidad estructural.

Puedes leer: Sismo de 5.6 sacude Cuba y genera alarma en la isla

Mientras el gobierno cubano denuncia un «bloqueo energético» destinado a asfixiar su economía, sus ciudadanos se ven obligados a cocinar con carbón en medio de la noche, esperando que la ayuda que llega por mar sea suficiente para encender, al menos por un momento, una luz de esperanza.

Redacción Neco Perez para DHH sobre lectura de medios.

 - 
Arabic
 - 
ar
Bengali
 - 
bn
German
 - 
de
English
 - 
en
French
 - 
fr
Hindi
 - 
hi
Indonesian
 - 
id
Portuguese
 - 
pt
Russian
 - 
ru
Spanish
 - 
es