La República Bolivariana de Venezuela expresa su más firme y categórico rechazo a la reciente renovación de la denominada «emergencia nacional,» por parte del Gobierno de Estados Unidos, la cual cataloga al país como una amenaza inusual.

02/21/2026. A través de un comunicado publicado por el ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores, Yván Gil, en su canal de telegram, a once años de la firma del decreto original, Venezuela reitera que la calificación de «amenaza inusual y extraordinaria» resulta insólita. «La realidad de la última década confirma de forma consistente que el país no representa peligro alguno ni para el pueblo, ni para el gobierno de los Estados Unidos, ni para ninguna otra nación del mundo», expresó.
A continuación texto integro del comunicado:
La República Bolivariana de Venezuela rechaza categóricamente la renovación de la denominada «emergencia nacional» con respecto a nuestro país, prorrogada el 18 de febrero de 2026 por el Gobierno de los Estados Unidos, en continuidad de la Orden Ejecutiva 13692, firmada el 8 de marzo de 2015 por el entonces presidente Barack Hussein Obama.
Desde su origen, este instrumento fue concebido sin base objetiva ni justificación real, bajo argumentos alejados de la verdad y del Derecho Internacional, calificando de manera insólita a Venezuela como una «amenaza inusual y extraordinaria». Once años después, la realidad confirma lo que la República Bolivariana de Venezuela ha sostenido de forma consistente: nuestro país no representa amenaza alguna para el pueblo ni para el gobierno de los Estados Unidos, ni para ninguna nación del mundo.
La persistencia de esta medida, nacida bajo premisas políticas que no se corresponden con la realidad, solo contribuye a mantener narrativas de confrontación que no reflejan los verdaderos vínculos históricos, culturales y humanos que deben prevalecer entre el pueblo venezolano y el estadounidense.
La República Bolivariana de Venezuela exhorta al Gobierno de los Estados Unidos para que asuma un papel constructivo y de respeto en la conducción de sus relaciones internacionales, abandone enfoques unilaterales y avance hacia una etapa de respeto recíproco, diálogo franco basado en la soberanía, la no injerencia y el beneficio compartido de nuestras naciones.
Redacción DHH.
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