El presidente de Bolivia Rodrigo Paz ha manifestado recientemente su convicción de que el «sufrimiento» que atraviesa el departamento de La Paz llegará a su fin en los próximos días. En un llamado a la calma, el mandatario aseguró que su gobierno se encuentra gestionando acuerdos para resolver los conflictos y garantizar la reactivación de la economía nacional.

06/01/2026. Paz enfatizó que, si bien reconoce la existencia de demandas legítimas en diversos sectores, también identifica grupos que intentan politizar la crisis actual. Su estrategia se centra en mantener abiertos los espacios de diálogo con quienes se manifiestan de forma pacífica, a la espera de que las instituciones paceñas se pronuncien formalmente en favor de la reconciliación y la estabilidad del país.

El costo de la parálisis: Hacia una catástrofe económica irreversible
A pesar de las proyecciones del gobierno, el sector empresarial privado ha lanzado una alerta roja sobre el estado de las finanzas nacionales. La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) advirtió que el país se encuentra al borde de una «catástrofe económica» debido al sostenimiento de los bloqueos en rutas clave. Según el gremio, miles de pequeñas y medianas empresas están en un punto límite de sostenibilidad y corren un riesgo real de colapso.
Las consecuencias de esta parálisis no son solo inmediatas: se estima que el daño en las exportaciones, el empleo y los ingresos familiares se extenderá durante meses e incluso años. En el ámbito local, el transporte interciudad en La Paz ya opera apenas al 10% de su capacidad, mientras que el valor del dólar alcanzó picos históricos de Bs 10,39 durante el mes de mayo, agravando la incertidumbre en los mercados.
Rostros del conflicto: De la falta de oxígeno a la violencia en las calles
Las víctimas de esta crisis se cuentan más allá de las pérdidas monetarias, alcanzando niveles críticos de vulnerabilidad social y humana. En El Alto, el Hospital del Norte se ha quedado sin oxígeno medicinal, lo que ha obligado a la suspensión de cirugías y pone en riesgo la vida de los pacientes. Ante esta situación, la Gobernación de La Paz se prepara para declarar una emergencia sanitaria por la falta de insumos médicos básicos en toda la región.
La violencia también ha dejado cicatrices profundas: en la localidad de Shinahota, se reportó el trágico fallecimiento de un hombre quemado tras ser acusado de robo, un síntoma del deterioro del orden público. Asimismo, psicólogos advierten que la presión emocional derivada de la crisis está fracturando el núcleo social, provocando un aumento en los conflictos familiares. Mientras tanto, sectores como la Central Obrera Departamental (COD) mantienen una postura radical, señalando que sus bases solo aceptarán la renuncia del mandatario como solución definitiva.
Redacción equipo DHH.
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