El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, defendió firmemente la estrategia petrolera de Washington en Venezuela antes de iniciar su viaje por Sudamérica. Rubio aseguró que el histórico acuerdo energético generará regalías y beneficios que irán a parar directamente a las manos del pueblo venezolano, recursos que, según detalló, eventualmente serán administrados por un gobierno elegido democráticamente.

09/08/2026. Aseguró que los campos petroleros que se explotarán “van a ser productivos y generarán regalías e ingresos para el pueblo venezolano, eventualmente a través de un gobierno democráticamente electo”. Deja claro que todavía falta tiempo tanto como para que los venezolanos perciban los ingresos del petroleom como para que hayan elecciones para un nuevo gobierno.
El acuerdo, que contempla inversiones para reactivar la industria y elevar la producción, abarca 17 campos petroleros con reservas probadas estimadas en unos 65.000 millones de barriles. El jefe de la diplomacia estadounidense contrastó esta nueva etapa con la anterior influencia de potencias rivales: “Esos campos petroleros estuvieron alguna vez dominados por China y Rusia, y también por Irán”. Rubio criticó que las firmas chinas y rusas mantuvieron estos recursos improductivos, asegurando que “en esencia, las compañías chinas y rusas tenían estos campos, pero nunca los convirtieron en nada”.
Bajo este pacto de 100 años otorgado por las autoridades interinas de Venezuela a la firma privada North American Blue Energy Partners (Nabep), la Oficina de Capital Estratégico del Departamento de Guerra de EE.UU. adquiere una participación accionaria del 35% y el derecho a adquirir al menos el 20% de la producción a precio de costo. Aunque las concesiones provienen de las actuales autoridades lideradas por la gobernante interina Delcy Rodríguez —tras la captura de Nicolás Maduro a inicios de 2026—, Rubio insistió en que el trato es directamente con la corporación privada y busca que los dividendos no acaben en las arcas de funcionarios corruptos.
Frente diplomático: De la seguridad andina a las alertas en Oriente Medio
La defensa del plan petrolero sirvió como antesala al despegue de Rubio hacia Colombia, el primer destino de una gira diplomática clave por la región andina que también lo llevará a Ecuador y Perú. El viaje, programado hasta el 10 de septiembre, tiene una agenda centrada en el combate al narcoterrorismo, la consolidación de lazos comerciales y la asistencia a Colombia tras el terremoto del pasado 10 de agosto. Durante su trayecto, el secretario de Estado sostendrá encuentros de alto nivel con el gobierno de Abelardo de la Espriella en Colombia, el mandatario ecuatoriano Daniel Noboa y la administración de Keiko Fujimori en territorio peruano.
No obstante, la agenda de Rubio no se limitó a los asuntos hemisféricos. Al ser abordado por periodistas sobre la coyuntura en Oriente Medio, el funcionario calificó a los rebeldes hutíes de Yemen como «agentes y proxys» de Teherán tras su reciente ofensiva contra Arabia Saudita, advirtiendo que la influencia de Irán está claramente detrás de estas acciones. Asimismo, Rubio mantuvo cautela respecto a la reciente decisión del Reino Unido sobre Cisjordania (West Bank); aunque evitó dar comentarios oficiales en ese momento, enfatizó que la prioridad de Washington sigue siendo preservar la estabilidad y prevenir nuevos picos de violencia en una región sumamente frágil.
Redacción equipo DHH.
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