¿Cómo se pueden reimaginar las democracias de América Latina en un contexto en el que están bajo presión por la insatisfacción popular? A esa pregunta intentaron responder los panelistas del debate “Democracia bajo presión: reimaginando el futuro de las democracias”, el cual se llevó a cabo este miércoles 28 de enero durante el primer día del Foro Económico CAF 2026.

01/29/2026. El panel estuvo conformado por la subsecretaria general y directora regional del Programa de las Naciones Unidas por el Desarrollo (PNUD) para América Latina y el Caribe Michelle Muschett, el vicepresidente del grupo PRISA Fernando Carrillo Flórez, y el ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia Fernando Aramayo y el expresidente de Perú Francisco Sagasti.
Muschett inició el encuentro alertando de la necesidad de revisitar el vínculo entre la democracia y el desarrollo, situando esto como un desafío impostergable para nuestra generación en América Latina y el Caribe.
“La democracia es el sistema político mayoritario en nuestra región. Somos la única región en desarrollo del planeta que tiene la posibilidad de avanzar en el desarrollo mediante la democracia. Esto no ocurrirá por sí solo. Hace falta reflexión, convicción y toma de acción por las sociedades latinoamericanas y caribeñas”, expresó la directiva del PNUD en sus palabras iniciales.
Muschett reflexionó seguidamente que las democracias se encuentran bajo presión y advirtió que si las instituciones no son capaces de diseñar las válvulas de escape necesarias para catalizar las frustraciones sociales y entender que esa presión “no es enteramente mala, sino que tenemos que ser capaces de transformarla en un impulso de transformación, será demasiado tarde”. En este sentido, señaló que la desigualdad y las fallas del sistema democrático son síntomas de una problemática a la que aún se le puede dar solución.

La subsecretaria general y directora regional del Programa de las Naciones Unidas por el Desarrollo (PNUD) para América Latina y el Caribe Michelle Muschett, apostó por el desarrollo como la vía para renovar la confianza en la democracia. Tomado de YouTube
Aunque reconoció el contexto actual de las últimas tecnologías y el rol de la inteligencia artificial en transformar el espacio cívico, Muschett invitó a establecer un puente entre las generaciones que ya vivieron las consecuencias de los gobiernos autoritarios y las actuales, que son “nativos digitales” y que podrían estar desencantados de la democracia por las dificultades socioeconómicas que atraviesan.
Muschett igualmente hizo un llamado a construir la resiliencia de las naciones desde el punto de vista del desarrollo humano.
Por su parte, Carrillo Flórez identificó tres variables que describen el asedio a la democracia en la región: la violencia y la inseguridad, la desigualdad y, de último pero no menos importante, la corrupción. Por otro lado, señaló un contexto marcado por el autoritarismo fascista donde la falsedad se impone a la verdad y en el que están presentes el fundamentalismo y el extremismo. “No puede haber democracia sin desarrollo, y desarrollo sin democracia”, precisó ante los presentes en la sala LAC Futuro. Acto seguido, se preguntó: ¿Cómo reimaginamos la democracia hacia el futuro?
La respuesta la dio Aramayo en su turno de palabra, quien señaló como un elemento fundamental la pérdida de confianza de la población en la democracia al entender que los procesos electorales no están satisfaciendo las demandas ciudadanas. El ministro de Exteriores boliviano también puso sobre la mesa que la crisis actual de los partidos políticos en el contexto del impacto de las redes sociales en el discurso público es un momento similar al de la invención de la imprenta en el siglo XV.
Aramayo advirtió adicionalmente que la institucionalidad se está viendo debilitada al punto de que tiene la posibilidad de ser cooptada por otros intereses como los del crimen organizado.
Finalmente, el expresidente peruano Francisco Sagasti – quien asumió el liderazgo de su país entre los años 2020 y 2021 por mandato constitucional al ser el presidente del Congreso en ese instante – aseguró que asumió el mandato presidencial en medio de la crisis política que aún sacude a su país con la misión de “restaurar la confianza a la ciudadanía y devolverla a la esperanza”.
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“Tenemos que seguir reinventando la democracia al igual que la planteó Winston Churchill tras la II Guerra Mundial y para poder reinventarla tenemos que saber por qué ha fallado. No solo los líderes autocráticos están destruyendo la democracia. En mi país, tenemos un autoritarismo anárquico. Parece una contradicción pero lo que tenemos son grupos de poder localizados que se unen para temas específicos. Desde la extrema izquierda hasta la extrema derecha. Desde los corruptos hasta los que tienen intereses”, precisó.
Tras haber descrito este panorama, Sagasti apostó por la existencia de partidos políticos que tengan un interés genuino en la política. “La tarea central es formar a los nuevos líderes democráticos del futuro”, concluyó.
Con información de laestrella.com.pa
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