En una noche que desafió las fronteras del idioma y la política, Benito Antonio Martínez Ocasio, conocido mundialmente como Bad Bunny, transformó el césped del Levi’s Stadium en una embajada cultural puertorriqueña. Durante el intermedio del choque entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks, el artista de 31 años hizo historia al liderar el primer espectáculo de medio tiempo del Super Bowl interpretado íntegramente en español.

02/08/2026.
Un despliegue de orgullo y raíces
Bajo el grito de “¡Qué rico es ser latino!”, Bad Bunny inició un viaje visual y sonoro que entrelazó los ritmos urbanos con las tradiciones folclóricas de su isla natal. La escenografía no escatimó en detalles: desde una representación de su famosa “casita” hasta campos de agricultura, bares tradicionales y puestos de comida típicos, recreando la esencia del Puerto Rico rural y urbano.
El escenario se llenó de figuras de renombre como Karol G, Pedro Pascal, Jessica Alba y Cardi B, quienes acompañaron al artista en una puesta en escena que celebró la herencia hispana. El repertorio incluyó éxitos masivos como «Yo Perreo Sola», «Tití me preguntó» y «Mónaco». Sin embargo, uno de los momentos más impactantes fue la interpretación de «El Apagón», donde el uso de postes de luz con cortocircuitos sirvió como una denuncia directa a la crisis eléctrica que atraviesa Puerto Rico.
Invitados de lujo y giros inesperados
La noche alcanzó su punto máximo con apariciones sorpresa que rompieron esquemas. Lady Gaga dejó al público atónito al interpretar una versión en salsa de su éxito “Die With a Smile”, bailando junto al «Conejo Malo» al ritmo de los Pleneros de la Cresta. Por su parte, el icónico Ricky Martin aportó la dosis de nostalgia y resistencia al cantar “Lo que le pasó a Hawai”, una pieza de protesta contra la gentrificación en la isla.
Amor frente al odio: El mensaje político
La actuación no estuvo exenta de tensiones previas. Personalidades como Donald Trump habían calificado la elección del artista como una «terrible opción» que sembraba odio, mientras sectores conservadores intentaron boicotear el evento. Benito respondió a estas críticas con un mensaje de superación personal: «Nunca dejé de creer en mí», recordando sus humildes orígenes antes de financiar su propia carrera.
Al cierre, el estadio se iluminó con las banderas de todos los países del continente bajo la consigna “Juntos somos América”. En un acto de sátira y reapropiación, el cantante proclamó “God Bless America” mientras nombraba a las naciones latinoamericanas, incluyendo a Canadá y EE. UU., para enfatizar que el continente es uno solo. La pantalla gigante del estadio despidió el show con una frase contundente: “Lo único más poderoso que el odio es el amor”.
Puedes leer: Charros de Jalisco se coronan en una final histórica de la Serie del Caribe
Impacto global y económico
Este hito cultural también representó un triunfo logístico para Santa Clara, con inversiones cercanas a los 100 millones de dólares para albergar el evento. En el ámbito publicitario, el impacto de Bad Bunny elevó el costo de los anuncios de 30 segundos a un promedio de 8 millones de dólares, consolidando la relevancia de la música latina en la plataforma comercial más grande del mundo.
Tras haber ganado el Grammy al Álbum del Año por Debí Tirar Más Fotos, Bad Bunny reafirmó en el Super Bowl LX que su impacto trasciende la música, convirtiéndose en un símbolo de resistencia, cultura y unidad continental.
Redacción Elena Calzadilla para DHH.
Más historias
Charros de Jalisco se coronan en una final histórica de la Serie del Caribe
‘Messi, Messi…’, el grito de bienvenida al astro argentino y al Inter Miami en Ecuador
Cuenta regresiva para un histórico Superbowl