El Retorno del «Motor del Mundo»: Donald Trump Sacude Davos con un Ultimátum de Prosperidad y Poder Geopolítico

01/21/2026. En un ambiente cargado de expectación, Donald Trump regresó al Foro Económico Mundial en Davos, presentándose no solo como el líder de una superpotencia, sino como el arquitecto de lo que él denomina un «milagro económico» sin precedentes,. Con un discurso que osciló entre la auto-felicitación por indicadores domésticos y advertencias directas a sus aliados europeos, Trump dejó claro que su visión de «Estados Unidos Primero» está más vigente que nunca, posicionando a su nación como el motor indiscutible de la economía global.
El «Milagro Americano» y el fin de la era Biden
Trump inició su intervención contrastando vigorosamente su gestión con la de su sucesor, Joe Biden. Según el mandatario, tras 12 meses en la Casa Blanca, ha logrado revertir un declive de alta inflación y bajo crecimiento para instaurar una era de productividad e inversión al alza. Trump destacó que la economía estadounidense se proyecta a crecer al doble de lo previsto por el Fondo Monetario Internacional, impulsada por una agresiva política de aranceles que él considera clave para el éxito.
Entre las cifras más impactantes, el presidente citó una inflación de apenas el 1.6% en los últimos tres meses y un crecimiento proyectado del 5% para el cuarto trimestre, superando sus propios pronósticos. Además, presumió la creación de 52 récords en el mercado de acciones y la inyección de 9 billones de dólares en los ahorros y deudas de jubilación de los ciudadanos. «Somos el país más vibrante que haya en el planeta», afirmó, tras asegurar que se han comprometido garantías de inversión por más de 23 billones de dólares.
Aquí tienes un apartado detallado y original sobre las declaraciones de Donald Trump respecto a Venezuela y la región, integrando la narrativa de su discurso en Davos:
El «Resurgir» de Venezuela: petróleo, acuerdos inteligentes y seguridad hemisférica
Trump dedicó una parte significativa de su intervención a la situación en Venezuela, un país que describió como «sorprendente» hace dos décadas, pero que cayó en desgracia debido a sus políticas internas. No obstante, el mandatario estadounidense proyectó un futuro radicalmente distinto y optimista para la nación caribeña bajo su tutela. Según las fuentes, Trump aseguró que «Venezuela va a hacer más dinero en los próximos 6 meses que lo que han hecho en 20 años» gracias a la cooperación directa con Estados Unidos y el regreso de las grandes compañías petroleras.
El eje de esta transformación radica en un acuerdo estratégico que involucra 50 millones de barriles de petróleo, cuyos beneficios serán compartidos, permitiendo que a Venezuela le vaya «muy, muy bien». Trump no escatimó en elogios para la contraparte en este proceso, calificando al liderazgo del país como «muy inteligente» por haber buscado un trato una vez finalizadas las tensiones. Este movimiento se enmarca en su visión de seguridad hemisférica, donde reafirmó que la política de su nación ha sido, durante siglos, evitar que amenazas externas ingresen a su territorio y áreas de influencia.
Más allá de lo económico, Trump vinculó la estabilidad regional con una lucha frontal contra el crimen organizado. Presumió el uso de tecnología militar avanzada para derribar submarinos y embarcaciones rápidas del narcotráfico, logrando una reducción del 97% en el tráfico por agua. «No es para pescar», ironizó al referirse a los submarinos interceptados, subrayando que su administración ahora enfocará esa misma fuerza en desmantelar las rutas terrestres para consolidar a América como un bloque seguro y próspero. Finalmente, destacó que el éxito económico de EE. UU. ya está atrayendo de vuelta la industria, mencionando que plantas de autos y fábricas están regresando desde México para integrarse al motor de crecimiento estadounidense.
Guerra a la energía «engañosa» y el renacimiento nuclear
Uno de los puntos más críticos de su discurso fue el ataque frontal a las políticas energéticas europeas y de la administración Biden. Trump calificó la transición a energías renovables como un «engaño de la energía para el medio ambiente» que debilita a las naciones. Fue particularmente mordaz con la energía eólica, calificando a los molinos de viento como «perdedores» que destruyen el paisaje, matan aves y generan pérdidas financieras masivas,. Según Trump, China es «muy inteligente» porque fabrica y vende estos molinos a «gente tonta» mientras ellos siguen utilizando carbón, gas y petróleo.
En su lugar, Trump propuso un futuro basado en el gas natural, el petróleo y, especialmente, la energía nuclear, la cual describió ahora como increíblemente segura y necesaria para alimentar el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA),. «Necesitamos más que el doble de la energía actual solo para atender estas plantas de IA», señaló, prometiendo aprobaciones de reactores nucleares en cuestión de semanas,.
La adquisición de Groenlandia: seguridad nacional y orgullo hemisférico
En un giro que capturó la atención de la audiencia internacional, Trump reafirmó su intención de comprar Groenlandia. Para el presidente, esta vasta isla no es solo un «trozo de hielo», sino un punto estratégico vital entre Estados Unidos, Rusia y China,. Criticó duramente a Dinamarca por su supuesta incapacidad para defender el territorio, señalando que gastan menos del 1% de lo prometido en defensa,.
Trump argumentó que Groenlandia es geográficamente parte de Norteamérica y que su adquisición ha sido una política estadounidense durante casi dos siglos. «Solo Estados Unidos puede proteger esta masiva tierra y desarrollarla para que sea segura para Europa y para nosotros también», sentenció, anunciando que buscará negociaciones inmediatas para su adquisición.
OTAN, Ucrania y el rol de «Papi» en la paz mundial
Sobre la política exterior, Trump se presentó como el salvador de la OTAN, afirmando que la alianza no existiría sin su presión para que los miembros incrementaran sus aportes al 5% de su PIB,. Respecto al conflicto en Ucrania, fue tajante: la guerra nunca debió empezar y es un «baño de sangre» que él planea detener mediante acuerdos directos con Vladimir Putin y Volodímir Zelenski.
Mencionó de forma anecdótica que algunos líderes europeos lo han llamado «papi» por su rol protector y de liderazgo, aunque advirtió que no está seguro de que Europa respondería con la misma lealtad si Estados Unidos fuera atacado,. Para garantizar la seguridad del continente americano, anunció la construcción de un «Domo Dorado» (una cúpula de defensa antimisiles) similar a la de Israel, que protegería tanto a EE. UU. como a Canadá,.
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Aranceles Farmacéuticos y el «Sueño Americano» del Siglo XXI
En el plano social, Trump detalló cómo utilizó la amenaza de aranceles para obligar a países como Francia a reducir el costo de los medicamentos en EE. UU., logrando lo que él describe como una reducción del 90% en el precio de las medicinas,. En cuanto a la vivienda, anunció una orden ejecutiva para prohibir que grandes instituciones compren casas, buscando que Estados Unidos no se convierta en una «nación de gente que alquila».
Finalmente, Trump cerró su intervención reafirmando su compromiso con las criptomonedas, con el objetivo de evitar que China domine ese mercado, y prometió un futuro donde Estados Unidos sea la capital tecnológica y financiera del mundo,. «Estados Unidos ha regresado más fuerte y mejor que antes», concluyó entre aplausos y controversia.
Aquí tienes un apartado detallado y original sobre las declaraciones de Donald Trump respecto a Venezuela y la región, integrando la narrativa de su discurso en Davos:
Redacción equipo DHH.
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