
Desde este viernes y hasta el martes, Rusia pone en marcha los referéndums para justificar la anexión de territorios ucranianos, calificados de «falsos e ilegales» por la Unión Europea (UE) y buena parte de la comunidad internacional. Las consultas, cuyos resultados se conocen de antemano, se celebran en las regiones ocupadas de Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón. El «sí» a la anexión a Rusia está asegurado.
Los referendos no serán reconocidos por ningún país que no sea un aliado cercano de Rusia. Buena parte de la comunidad internacional los ha condenado, tachándolos de «farsa». La ONU y la OTAN hablan de «violación flagrante de la Carta de Naciones Unidas».
Los expertos creen que el objetivo es que Rusia califique los ataques ucranianos en estas zonas como «ataques en suelo ruso» y responda con más contundencia.
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