El Kremlin de la mano de Putin ha redactado un memorando interno de alto nivel que contempla el regreso de Rusia al sistema de liquidación en dólares. Esta propuesta, que forma parte de una ambiciosa estrategia de siete puntos, busca alinear los intereses económicos de Moscú con la administración de Donald Trump una vez que finalice el conflicto en Ucrania.

02/12/2026. El documento, conocido como el «Paquete Dmitriev» —en referencia al negociador del Kremlin y jefe del fondo soberano ruso, Kirill Dmitriev—, propone una asociación económica de gran alcance que incluye la promoción conjunta de combustibles fósiles frente a las alternativas verdes, inversiones en gas natural y materias primas críticas, y condiciones preferenciales para que las empresas estadounidenses regresen al mercado de consumo ruso. Según fuentes de inteligencia ucraniana citadas por el presidente Volodymyr Zelenskyy, el paquete de cooperación económica ofrecido a Estados Unidos podría estar valorado en 12 billones de dólares.

Russia may return to dollar payments | RBC-Ukraine
Traición al bloque: El fin del sueño de los BRICS de un mundo sin el «billete verde»
Esta decisión de Vladimir Putin representaría un giro de 180 grados en la política del Kremlin y echaría por la borda años de retórica y esfuerzos coordinados dentro del bloque de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) para desmantelar la hegemonía del dólar. Mientras que los BRICS han estado trabajando activamente en la creación de mecanismos financieros propios, como el Nuevo Banco de Desarrollo (NBD), y explorando la emisión de una divisa común respaldada por materias primas para reducir su vulnerabilidad ante Washington, la nueva propuesta rusa busca exactamente lo contrario: reintegrarse a la dominación financiera de Estados Unidos.
De concretarse, el regreso al sistema del dólar significaría que Rusia aceptaría nuevamente la dominancia financiera de Washington, revirtiendo años de intentos por blindar su economía frente a la presión estadounidense. Los analistas advierten que este movimiento no solo debilitaría la cohesión de los BRICS, sino que entregaría a la administración Trump una victoria estratégica mayor al fracturar la relación entre Moscú y Pekín, socavando el objetivo de China de establecer un sistema financiero alternativo.
Un futuro incierto entre la pragmática y la desconfianza
El memorando argumenta que retornar al sistema del dólar permitiría a Rusia expandir su mercado de divisas y reducir la volatilidad en su balanza de pagos. Para Estados Unidos, el documento sugiere que este paso fortalecería la posición del dólar como moneda de reserva mundial y podría equilibrar los costos energéticos globales, favoreciendo a Washington frente a los intereses de Europa y China.
Sin embargo, funcionarios occidentales mantienen un profundo escepticismo. Consideran extremadamente improbable que Putin se aleje definitivamente de Pekín, dado que China se ha convertido en el proveedor crucial de componentes y materias primas para la maquinaria de guerra rusa ante las sanciones occidentales. Además, algunas de las promesas del «Paquete Dmitriev» son vistas como compromisos distantes con cifras infladas, diseñados específicamente para atraer la atención de Trump y profundizar las divisiones entre Washington y sus aliados europeos.
Redacción Tony romero para DHH con ayuda de IA.
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