La agencia Reuters, uno de los pilares del periodismo mundial, se encuentra actualmente bajo la lupa ya que no rectifica una noticia de alto impacto que fue desmentida de manera inmediata y categórica por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos.

03/03/2026. Este incidente no solo cuestiona la infalibilidad que suele atribuirse a las grandes corporaciones mediáticas, sino que demuestra que los gigantes son tan vulnerables al error y a las fallas éticas como el medio más pequeño.
El conflicto: Versiones encontradas en la cúspide del poder
La controversia estalló cuando Reuters publicó un informe exclusivo asegurando que la administración Trump está construyendo un expediente penal «en sigilo» contra la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, por presunto lavado de dinero y corrupción. Según la agencia, que citó a cuatro fuentes familiarizadas con el asunto, se estarían preparando cargos formales para ser utilizados como herramienta de presión política.

Sin embargo, la respuesta oficial fue fulminante. Todd Blanche, fiscal general adjunto de los Estados Unidos, calificó la información como “completamente falsa” a través de su cuenta en la red social X. “No entiendo cómo se publican estas noticias falsas”, sentenció Blanche, desmantelando la premisa central del reporte. A pesar de esta descalificación directa por parte de la máxima autoridad involucrada, Reuters emitió un comunicado reafirmando su postura: “Mantenemos nuestra información de que el Departamento de Justicia está preparando una acusación contra Delcy Rodríguez”.

La ética del silencio y la falta de rectificación
El periodismo ético tiene como compromiso primordial la verdad periodística. Los códigos deontológicos internacionales son claros al respecto: una de las primeras obligaciones es corregir errores y evitar la difusión de falsos rumores. La logica establece que se debe corregir con rapidez cualquier material falso o deformado con el mismo despliegue que se usó para su difusión.
Reuters Al no haber emitido una rectificación formal tras la respuesta de la fiscalía estadounidense de forma inmediata, la agencia incumple el principio de integridad, que exige comportarse con honestidad por respeto a la dignidad propia y ajena. La ética periodística no se trata solo de buscar la verdad, sino de la predisposición a admitir cuando el proceso de comprobación de fuentes ha fallado ante la realidad de los hechos.
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La vulnerabilidad de los grandes
A menudo existe la percepción de que agencias como Reuters no se equivocan debido a sus rigurosos procesos de contraste de datos. No obstante, este episodio sirve como recordatorio que no es solo un problema de grandes o pequenos, sino de la capacidad de tener conceptos claros del periodismo.
Cuando un medio de tal envergadura prioriza mantener su prestigio por encima del calculo de reconocer un posible error, se aleja del imperativo categórico de actuar de forma que su comportamiento pueda ser universalmente aceptable.
Redacción Albitrio Fabrepe para DHH.
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