Con el conteo oficial de la ONPE alcanzando el 94.978% de las actas contabilizadas, el escenario para la segunda vuelta electoral en Perú parece haber definido a sus protagonistas: Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) se perfila como el contendor directo de Keiko Fujimori (Fuerza Popular).

04/23/2026. A la fecha, Sánchez sostiene una ventaja de 22,933 votos sobre Rafael López Aliaga (Renovación Popular), aunque la definición final pende de un hilo: existen aún 4,659 actas observadas que deben ser resueltas por los Jurados Electorales Especiales (JEE) para determinar quién acompañará finalmente a la lideresa del fujimorismo en el balotaje.
Un mapa electoral fracturado y actas bajo la lupa
La disputa por el segundo lugar es voto a voto. Mientras Sánchez acumula 1,924,728 votos, López Aliaga lo sigue de cerca con 1,901,795. El avance regional muestra victorias contundentes de Sánchez en el sur y centro, liderando en regiones como Ayacucho (31.2%), Puno (24.7%), Huancavelica (43.3%) y Cajamarca (41.6%). Por su parte, Keiko Fujimori ha consolidado su fuerza en el norte y la costa, ganando en Piura (27.8%), Lambayeque (26.3%), La Libertad (20.2%) y el Callao (20.6%).
En la capital, López Aliaga se impuso con el 19.9%, seguido por Fujimori con el 17.8%, en una plaza donde aún quedan 1,311 actas observadas por procesar. En paralelo, las proyecciones para el Congreso sugieren un Legislativo fragmentado: Renovación Popular lideraría la Cámara de Diputados, mientras que Fuerza Popular encabezaría el Senado.
Justicia electoral: El JNE cierra la puerta a nuevas votaciones
Pese a la presión política, el pleno del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) ha llegado a un consenso para desestimar el pedido de elecciones complementarias en Lima. Esta solicitud, impulsada inicialmente por Rafael López Aliaga y respaldada por Keiko Fujimori, buscaba repetir el sufragio en las mesas que sufrieron retrasos en su instalación el pasado 12 de abril.
No obstante, informes técnicos del JNE evidenciaron que no hubo una diferencia significativa en el ausentismo entre las mesas instaladas tarde y aquellas que funcionaron normalmente. Además, el ente electoral advirtió que no existe un marco legal que sustente tal medida, la cual podría sentar un «precedente peligroso» para la estabilidad democrática del país.
Cerco fiscal: Peritajes informáticos y sospechas de conspiración
Mientras el conteo avanza, la fiscalía ha tomado medidas drásticas. El fiscal Raúl Martínez Huamán ordenó un peritaje informático exhaustivo a todos los equipos (laptops, impresoras y módems) utilizados por la ONPE el 12 de abril. El objetivo es determinar si las deficiencias reportadas fueron parte de una «conspiración destinada a afectar los resultados electorales» mediante coordinaciones con agentes externos o infiltrados en la institución.
La investigación incluye el levantamiento de información de los teléfonos personales e institucionales y correos electrónicos de altos funcionarios como el exgerente de Gestión Electoral, José Samamé Blas, y el subgerente de Producción Electoral, Juan Phang Sánchez. Este último declaró ante la Contraloría que se alteraron cronogramas de distribución de material de forma poco realista, lo que provocó incidentes en cadena durante la jornada electoral. Simultáneamente, el Ministerio Público continúa realizando diligencias en el almacén de Lurín para constatar la integridad del material electoral allí guardado.
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Crisis administrativa: El factor de los trabajadores extranjeros
En medio de este clima de desconfianza, la gestión de la ONPE enfrenta nuevos cuestionamientos. Antes de la renuncia de su jefe, Piero Corvetto, la Junta Nacional de Justicia (JNJ) le exigió un informe detallado sobre el personal extranjero que labora en la institución.
El requerimiento solicita nombres, nacionalidades, tipos de contrato y, crucialmente, las áreas operativas donde se desempeñan. Esta solicitud se da en un contexto de creciente escrutinio sobre la transparencia del proceso, buscando esclarecer el nivel de participación de personal no peruano en unidades estratégicas de la gestión electoral en un momento de alta sensibilidad política para el país.
Redacción Tony Romero para DHH.
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