Los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe en Santo Domingo no solo fueron el escenario de proezas atléticas, sino también de una trama de espionaje y control. Investigaciones periodísticas han revelado que agentes de la seguridad cubana se infiltraron de manera irregular en las sedes deportivas con el objetivo de vigilar a sus propios competidores y frenar el creciente goteo de deserciones.

08/18/2026. Para moverse como «fantasmas» entre los 7,000 atletas acreditados, estos agentes recurrieron a tácticas audaces: utilizaron uniformes deportivos de delegaciones de otros países, una maniobra diseñada para aproximarse a los atletas cubanos bajo vigilancia sin despertar sospechas entre las autoridades locales.
Sin embargo, el cerco comenzó a cerrarse cuando los organismos de seguridad dominicanos detectaron comportamientos inusuales. Uno de los momentos de mayor tensión ocurrió en el Parque del Este, durante una competencia bajo techo. Al notar que personas no identificadas perseguían a deportistas que intentaban apartarse del grupo, militares dominicanos ordenaron el cierre temporal de las puertas del recinto. En un operativo relámpago, se inició un proceso de identificación exhaustiva que incluyó a espectadores y personal autorizado, cotejando cada credencial con la base de datos oficial. Como resultado, varios ciudadanos cubanos no acreditados fueron retirados de las instalaciones.
Pese al asfixiante despliegue de vigilancia, la estrategia de control no pudo contener el deseo de libertad de los deportistas. Al cierre de la justa, al menos cinco atletas cubanos lograron evadir el cerco y desertar. Entre los que abandonaron la delegación se encuentran Moisés David Torres Puig (hockey sobre césped), Leah Daniella Almeida (remo), Yasmani Evelio Álvarez Peraza (sóftbol), y los esgrimistas Hershey Daniela de la Cruz y Adán Isbel Núñez Pina.
Este escándalo ha escalado hasta convertirse en un conflicto diplomático de alto nivel. El Gobierno dominicano, tras considerar estos actos como una injerencia inaceptable, emitió una orden de salida inmediata para nueve integrantes de la misión diplomática cubana y sus familiares, otorgándoles un plazo de apenas siete días para abandonar el territorio nacional.
Puedes leer: Nicaragua: La ruta de transición democrática que desató la furia del régimen – dehablahispana.com
Este fenómeno se produce en el contexto de la crisis económica más severa de Cuba en décadas, marcada por la escasez crítica de alimentos, combustible y apagones constantes. Para los jóvenes talentos de la isla, las competencias internacionales se han transformado en la única ventana de oportunidad para escapar de un país sin perspectivas económicas, lo que ha llevado a las autoridades de La Habana a extremar medidas de vigilancia que hoy los mantienen bajo el escrutinio internacional.
Redacción DHH sobre lectura de medios y ayuda de IA.
Más historias
Nicaragua: La ruta de transición democrática que desató la furia del régimen
Los entramados militares en la economía de Cuba y Venezuela: por qué desarmarlos es clave para un cambio político
Círculo de hierro de Trump pone la mira en Nicaragua: Roger Stone arremete contra Ortega