Guanipa sentencia: «Llevaron a PDVSA a su mínima expresión»

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El dirigente nacional de Primero Justicia y exgobernador electo del estado Zulia, Juan Pablo Guanipa, ofreció una reveladora y profunda entrevista al periodista Edward Rodríguez en su canal Es Noticia. En una conversación que transitó por los complejos senderos de la geopolítica petrolera, la crisis de los servicios públicos, el estado real de las Fuerzas Armadas y el desgarrador costo familiar de su detención, Guanipa se mostró firme, pero con una nueva perspectiva política que define como estar «ligero de equipaje».

09/02/2026. Guanipa, quien fue arrestado en mayo de 2025 bajo cargos de conspiración, legitimación de capitales e incitación al odio, fue excarcelado finalmente el 19 de febrero de 2026 bajo una ley de amnistía, portando un grillete electrónico en su tobillo. Sus revelaciones pintan de cuerpo entero la realidad de un país en crisis, pero también asoman los mecanismos que, a su juicio, podrían destrabar la transición democrática en Venezuela.

El acuerdo petrolero con EE.UU. bajo la lupa: «Delcy Rodríguez no tiene legitimidad para firmar»

Uno de los temas más álgidos de la entrevista fue el inminente acuerdo energético entre Venezuela y los Estados Unidos. Guanipa fue enfático en que, si bien una alianza con el país norteamericano y el mundo occidental es el camino natural e indispensable para recuperar la destruida industria petrolera, las condiciones actuales carecen de la transparencia mínima requerida.

«La inversión de Estados Unidos en Venezuela es muy necesaria para poder impulsar la industria petrolera porque lo que hizo el chavismo con ella fue llevarla a su mínima expresión».

El líder recordó el colapso de la producción: de los 3.500.000 barriles diarios que el país llegó a producir, hoy apenas se alcanza 1.200.000. El impacto en el Zulia es aún más dramático, habiendo caído de 1.700.000 barriles al día a una cifra marginal de entre 100.000 y 200.000 barriles.

No obstante, Guanipa cuestionó severamente que la vicepresidenta del régimen de Nicolás Maduro sea la encargada de sellar el pacto. «No concibo que la señora Delcy Rodríguez pueda firmar un acuerdo que comprometa a Venezuela con la falta de legitimidad que ella tiene», fustigó, recordando que no fue electa por nadie y que fue designada por un mandatario procesado por la justicia estadounidense.

Asimismo, alertó sobre la participación en el proceso de Alejandro Betancourt, figura ligada a polémicos contratos eléctricos durante el mandato de Hugo Chávez, calificando su presencia como un motivo de profunda «preocupación». Guanipa abogó por un esquema de «ganar-ganar», donde Estados Unidos obtenga seguridad energética y alivio en los precios de la gasolina, pero los venezolanos reciban a cambio calidad de vida, servicios públicos eficientes y valor agregado en refinerías locales, evitando vender el crudo únicamente como materia prima.

El colapso de los servicios públicos: «El Zulia vive a oscuras»

Guanipa describió con crudeza la crisis humanitaria y de infraestructura que asola al país, centrando su mirada en el estado Zulia, donde los apagones diarios se extienden de 4, 6 y hasta 8 horas.

Denunció que el agua llega una vez al mes o nunca, el gas escasea y las carreteras principales están destruidas. Como ejemplo de esto último, citó el tramo de la vía Lara-Zulia entre El Venado y Carora, así como las rutas de la Sierra Falconiana, las cuales describió como «cráteres» intransitables.

Al analizar la raíz de la debacle eléctrica, recordó la promesa de Hugo Chávez de invertir 11.000 millones de dólares para crear el mejor sistema eléctrico de América Latina. «Invirtieron los 11.000 millones de dólares, pero cayeron todos en los bolsillos de ellos», sentenció, criticando que se construyeran termoeléctricas que hoy no funcionan. Adicionalmente, criticó que a Alejandro Betancourt se le otorgaran 5.000 millones de dólares a los 27 años sin contratos claros para plantas que jamás solucionaron la crisis.

Esta situación destruye la cadena de frío de productores agropecuarios en zonas como Machiques, obligándolos a comprar diésel sumamente costoso para plantas eléctricas particulares, lo que dispara los costos de alimentos básicos como la leche y la carne. Como solución de futuro, Guanipa propuso reparar las termoeléctricas existentes para romper la dependencia del Guri y apostar fuertemente por energías limpias como la solar y la eólica, denunciando que los parques eólicos de la Guajira fueron totalmente abandonados por el oficialismo tras una millonaria e inconclusa construcción.

Negociación política y el «puente de oro» para el chavismo de salida

Respecto a la mesa de diálogo entre la Asamblea Nacional de 2015 y el régimen, Guanipa admitió sus reservas sobre cómo se estructuró la delegación opositora, señalando que debió incluir directamente la representación de María Corina Machado, Edmundo González y la Plataforma Unitaria en pleno, y no solo a dos partidos.

Sin embargo, expresó sus deseos de éxito para el proceso: «Yo le pido a Dios todos los días que esa negociación salga bien». Valoró positivamente que, a diferencia de procesos anteriores, esta negociación cuente con la presencia activa de Estados Unidos, informe avances parciales (como las reformas judiciales para renovar el Tribunal Supremo de Justicia) y trabaje bajo un plazo estricto que vence el 31 de diciembre. Espera que para esa fecha se logre un Consejo Nacional Electoral (CNE) respetable, un TSJ digno y un cronograma electoral claro.

Al ser consultado sobre las garantías y «puentes de plata u oro» para los jerarcas del oficialismo que van de salida, el abogado y político fue tajante en trazar una línea roja:

«Con lo que no concedo es con la violación flagrante de los derechos humanos y los crímenes de lesa humanidad. Esos crímenes tienen que ser perseguidos y las personas procesadas y sentenciadas».

Sin embargo, reconoció que personajes como los hermanos Rodríguez o Diosdado Cabello probablemente busquen ese «puente de oro» para retirarse a disfrutar de los recursos acumulados en el extranjero.

Con respecto al TSJ, Guanipa —quien sigue dictando clases de Derecho Constitucional— enfatizó la necesidad de nombrar magistrados de reconocida trayectoria académica y moral, destacando que el nuevo Comité de Postulaciones Judiciales debe incluir una mayor representación de la sociedad civil.

Las Fuerzas Armadas: «Desinstitucionalizadas y desmoralizadas»

Guanipa aseguró que el cambio político en Venezuela es irreversible y que los propios estamentos militares están plenamente conscientes de ello. No obstante, lamentó el estado actual de la institución castrense.

A su juicio, la Fuerza Armada perdió su credibilidad al no hacer respetar el resultado de la elección presidencial del 28 de julio de 2024, cuando sabían con absoluta certeza que el ganador había sido Edmundo González. El dirigente afirmó que los militares con los que ha podido conversar expresan un profundo deseo de que la institución recupere su rol constitucional, se despartidice y se dedique exclusivamente a la seguridad y defensa de la nación.

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«La lectura me salvó»: El doloroso saldo familiar de la prisión

En el plano personal, Guanipa reveló detalles íntimos de lo que significó estar tras las rejas de la dictadura. Tras ganar primarias y la gobernación del Zulia en 2017 (cargo que no asumió al negarse a juramentarse ante la Constituyente), haber vivido en la clandestinidad y pasar por la cárcel, confiesa haber perdido el apego por los cargos públicos. «Estoy ligero de equipaje. Mi obsesión es lograr la democracia y la libertad de Venezuela, ya después veremos», puntualizó.

La prisión estuvo marcada por una profunda fe y una intensa actividad intelectual. «Leí 164 libros, unas 300 a 350 páginas diarias… La lectura me salvó en la cárcel», relató emocionado, reconociendo el vacío informativo que sufrió respecto al bienestar de sus hijos, quienes habían perdido a su madre apenas un año antes de su detención.

Guanipa confesó que salió de su casa el 28 de julio de 2024 prometiendo a sus hijos regresar en dos días tras acompañar al comando de campaña en Caracas. Ese viaje se convirtió en casi dos años de clandestinidad y encierro. Al volver a casa, se encontró con una realidad sobrecogedora: sus hijos habían crecido notablemente en su ausencia.

«A Mateito lo dejé de 12 años y lo encontré de 14, grandísimo… Mi niña ya era una señorita», recordó conmovido, agradeciendo el incondicional apoyo de sus hermanos y cuñados que sostuvieron el hogar durante su cautiverio.

La entrevista cerró con un mensaje de esperanza y resistencia por parte de un Juan Pablo Guanipa que, a pesar de los grilletes y la persecución, sigue firme en su compromiso con el futuro democrático del país.

Redacción equipo DHH sobre entrevista en youtube.

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