
Ecuador vivió este martes un día de furia con el estallido de coches bomba, cinco policías asesinados y patrulleros y destacamentos policiales atacados a balazos, en una nueva ola de violencia atribuida al narcotráfico. El presidente Guillermo Lasso suspendió un programado viaje a Estados Unidos y declaró el estado de excepción y un toque de queda en las provincias costeras de Guayas y Esmeraldas.
La prensa local informó que durante la noche del 31 de octubre y la madrugada de este martes la ciudad de Guayaquil, el puerto principal del país, fue sacudida por una serie de ataques atribuidos a dos bandas criminales que hicieron detonar al menos siete explosivos. Cinco policías fueron asesinados y otros dos resultaron heridos, según el diario Universo.
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