Con una emotiva misa multitudinaria ante la Virgen de los Treinta y Tres y la tradicional entrega de una Rosa de Oro, el Papa León XIV cerró la primera etapa de su gira sudamericana y puso rumbo a Buenos Aires, donde lo aguarda un complejo escenario económico y social.

11/08/2026. El papa León XIV concluyó este domingo su histórica visita a Uruguay —la primera de un pontífice en casi cuatro décadas— al encabezar una concurrida misa ante 50.000 fieles en la ciudad de Florida. En el marco de la festividad de la Virgen de los Treinta y Tres, la patrona nacional, el líder católico de 71 años conmemoró la devoción en torno a la talla guaraní del siglo XVIII a la que acudieron los patriotas de la independencia en 1825.
Como gesto distintivo de la ceremonia, León XIV entregó una Rosa de Oro al santuario patrio, una distinción pontificia reservada para templos marianos de gran trascendencia histórica. Durante su homilía en una nación donde los católicos representan el 36% de la población, el Santo Padre reconoció el contexto de secularización y dirigió un especial llamado a madres y abuelas a «no dar por perdido lo sembrado» y continuar transmitiendo la fe a las familias. Asimismo, instó a los varones a ser un ejemplo directo de honradez, oración y respeto.
La intensa agenda del pontífice en suelo uruguayo —quien ha mostrado una notable energía tras su cirugía pulmonar en octubre— incluyó un recibimiento oficial con el presidente Yamandú Orsi, un recorrido por barrios de escasos recursos en Montevideo y una multitudinaria vigilia en el Estadio Centenario. Antes de abordar el avión, León XIV dedicó palabras de gratitud hacia los uruguayos, destacando el «corazón generoso» de su pueblo.
Buenos Aires: el desafío de una llegada políticamente delicada
La segunda parada de la gira sudamericana sitúa a León XIV en Argentina, un país atravesado por la agitación social, la polarización y una severa crisis económica donde la pobreza afecta al 32,3% de la población (unos 15 millones de personas). El presidente Javier Milei recibirá al pontífice en el aeropuerto para dar inicio a los actos oficiales e intercambio de discursos.
El encuentro cara a cara entre ambas figuras genera alta expectativa política. La Iglesia Católica ha expresado firmes críticas hacia el programa de austeridad del gobierno argentino, el cual ha recortado en un 48% el presupuesto de salud pública en términos reales e impulsado severos ajustes en las universidades estatales. A esto se suma un marcado contraste doctrinal: mientras Milei define la justicia social como «una aberración» y busca desregular la inversión en inteligencia artificial, León XIV sitúa la atención a los pobres en el centro de su enseñanza social y aboga por salvaguardias internacionales para la tecnología.
En medio de esta expectativa, las calles de Buenos Aires amanecieron con afiches que lucen una llamativa frase: «Por fin, un León que une», jugando con el nombre del papa y la figura del león que Milei suele utilizar como símbolo. Por su parte, la Casa Rosada ha remarcado que la gira posee un sentido estrictamente pastoral, señalando que «el papa pertenece a todos los argentinos».
Tras completar sus actividades en Argentina, León XIV continuará su viaje hacia Perú, la tercera y última escala de su gira por la región.
Redacción equipo DHH sobre lectura de agencias.
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