En un escenario de alta tensión diplomática y con la sombra de las elecciones brasileñas de octubre en el horizonte, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aterriza esta semana en Washington para su tercer encuentro presencial con Donald Trump.

05/06/2026. Lo que en la superficie parece una visita protocolar, es en realidad un complejo tablero de ajedrez donde se juegan la soberanía de los minerales del futuro, la estabilidad política regional y el control del narcotráfico.
El «As» bajo la manga de Lula: Los minerales críticos
Apenas unas horas antes de este encuentro clave, la Cámara de Diputados de Brasil dio un paso histórico al aprobar la Política Nacional de Minerales Críticos y Estratégicos. Este proyecto, que ahora pasa al Senado, no es una legislación cualquiera; es considerada la «brújula» que busca colocar a Brasil a la vanguardia de la transición energética global.
El plan contempla incentivos fiscales de hasta 5.000 millones de reales (entre 2030 y 2034) y la creación de un fondo para facilitar créditos al sector. Para el gobierno de Lula, esta ley es un «triunfo» estratégico en la mesa de negociaciones con Trump. La intención es clara: Brasil ya no quiere ser solo un «extractor» de materias primas, sino un polo industrial que agregue valor a sus recursos.
Los datos respaldan la ambición brasileña:
- Niobio: Brasil posee el 93,1% de las reservas mundiales, vital para la industria aeroespacial.
- Tierras Raras: El país cuenta con la segunda reserva más grande del mundo (23% del total global), esenciales para producir desde turbinas eólicas hasta drones y semiconductores.
- Litio: Clave para las baterías de vehículos eléctricos, con un 8% de las reservas mundiales en suelo brasileño.
El interés de Washington: Blindar la cadena frente a China
Por su parte, la administración Trump ha puesto el ojo en estos yacimientos para reducir su dependencia de China, que actualmente controla el 90% de la capacidad de procesamiento de tierras raras.
Un movimiento reciente subraya esta urgencia: la empresa estadounidense USA Rare Earth, respaldada por el Departamento de Comercio, adquirió recientemente Serra Verde (en el estado de Goiás) por 2.800 millones de dólares. Esta es la única operación a gran escala fuera de Asia capaz de producir elementos estratégicos como el disprosio y el terbio.
Diplomacia en la cuerda floja: Entre sanciones y «buena química»
El encuentro ocurre tras un 2025 marcado por la crisis, luego de que la Casa Blanca impusiera aranceles del 50% a productos brasileños y sancionara al juez de la Corte Suprema, Alexandre de Moraes. Además, recientes incidentes de «ojo por ojo» con la expulsión mutua de agentes de inteligencia han crispado el ambiente.
Sin embargo, ambos líderes buscan un pragmatismo necesario. Lula necesita neutralizar cualquier posible apoyo de Trump a su rival electoral, Flávio Bolsonaro, mientras que Trump ve en Brasil al socio ideal para asegurar su cadena de suministros tecnológicos.
Narcotráfico y seguridad: El punto de fricción
No todo será economía. Un tema espinoso en la agenda es la posible designación del Comando Vermelho y el Primeiro Comando de la Capital (PCC) como «organizaciones terroristas» por parte de EE. UU.. Lula busca evitar esta etiqueta, que podría justificar intervenciones o ataques en territorio brasileño, similares a los realizados por EE. UU. en el Caribe.
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El contraste interno: ¿Progreso o «transferencia de renta»?
Mientras Lula negocia en las grandes ligas de la geopolítica, en casa enfrenta duras críticas por el programa «Desenrola Brasil». Sectores críticos denuncian que esta iniciativa de renegociación de deudas es, en realidad, una transferencia de dinero público hacia los bancos, mientras que la población lidia con una Tasa Selic del 14,5% y un aumento acumulado en el precio de los alimentos del 162% en la última década.
Este jueves, en la Casa Blanca, se definirá si el «brillo» de las tierras raras es suficiente para pulir las oxidadas relaciones entre las dos democracias más grandes de Occidente, o si las tensiones políticas terminarán por opacar la promesa de un futuro tecnológico compartido.
Redacción Tony Romero para DHH con ayuda de IA.
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