Levantamiento de sanciones en Venezuela: «Cómo manejar el elefante», la trampa que planteó Carlos Alberto Montaner

Comparte!!!

El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), tomó la decisión de retirar formalmente de su lista de sancionados a Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela y una de las piezas operativas más influyentes del chavismo.

10/14/2026. Esta medida se suma a la remoción previa de las sanciones contra su hermana, Delcy Rodríguez, quien ejerce la presidencia interina tras la detención y traslado a Nueva York de Nicolás Maduro y Cilia Flores. Para la diplomacia estadounidense, el movimiento representa el avance de una transición supervisada. Sin embargo, un análisis riguroso a la luz de la historia del Caribe y del análisis político contemporáneo como dijo el historiador Carlos Alberto Montaner, sugiere una dinámica mucho más compleja: el chavismo podría estar utilizando la misma estrategia histórica con la que las élites cubanas neutralizaron el tutelaje estadounidense a principios del siglo XX.

El acuerdo pragmático: Petróleo a cambio de normalización institucional

Desde la salida de Maduro, Washington y el gobierno interino de Caracas han consolidado una relación transaccional directa. El centro neurálgico de la negociación gira en torno al sector energético:

  • Acceso energético estratégico: Caracas otorgó a Washington acceso a 17 yacimientos petroleros clave para reabastecer la Reserva Estratégica de Petróleo de EE. UU..
  • Rol legislativo de Jorge Rodríguez: Desde la presidencia de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez encabeza las modificaciones a la Ley Orgánica de Hidrocarburos para habilitar contratos de participación productiva y concesiones de entre 25 y 100 años a empresas multinacionales.
  • Flexibilización financiera: Al salir de la lista SDN de la OFAC, Rodríguez recupera acceso formal al sistema financiero internacional y a la interlocución diplomática sin trabas legales.

A primera vista, la narrativa oficial en Washington presenta esto como una muestra de control sobre el destino venezolano. No obstante, una mirada profunda a la historiografía política latinoamericana revela las grietas de esa interpretación.

La perspectiva de Carlos Alberto Montaner: La «trampa» del protectorado

En su análisis sobre la Enmienda Platt instaurada en Cuba en 1901, el historiador y ensayista Carlos Alberto Montaner explicó cómo Washington cayó en su propia trampa institucional.

Bajo la Enmienda Platt, la opinión pública internacional asumía que Estados Unidos tenía el control absoluto de Cuba al convertirla en un protectorado formal. Sin embargo, Montaner demostró que ocurrió exactamente lo opuesto:

  • «Manejar al elefante»: Los políticos y dirigentes criollos cubanos aprendieron a manejar la enorme fuerza de Estados Unidos («el elefante») a favor de sus propios intereses de grupo y partido.
  • Satisfacer el interés externo para retener el poder interno: Le dieron a Washington lo que este exigía en el plano comercial, de estabilidad y de garantías a sus inversiones, pero se quedaron con el dominio absoluto del aparato estatal y de la política interna.
  • El costo del protectorado: Con el tiempo, Estados Unidos descubrió que la Enmienda Platt no le permitía inducir una verdadera democracia ni un buen comportamiento político en la isla, pero sí lo obligaba a apadrinar a las élites locales, hasta que la medida fue abolida en 1934.

Corroboración internacional: ¿Un «protectorado anómalo» en Venezuela?

Al contrastar la tesis de Montaner con los análisis de agencias internacionales como Reuters y EFE, así como con publicaciones politológicas (Prensa Comunitaria, Aporrea), se confirma que diversos analistas coinciden en calificar el momento actual de Venezuela como un «protectorado sui generis» o una transición tutelada:

  1. Garantía de supervivencia para la élite chavista: Al igual que los gobernantes criollos en la Cuba de principios de siglo, la cúpula encarnada por los hermanos Rodríguez ha entendido qué necesita entregar para aplacar a Washington —petróleo, seguridad energética y concesiones legislativas— a cambio de mantener el monopolio del poder político interno.
  2. Marginalización de la oposición tradicional: Mientras Washington negocia los términos petroleros con Jorge y Delcy Rodríguez, líderes de la oposición democrática como María Corina Machado permanecen al margen o en el exilio, evidenciando que el control del Estado y de las fuerzas de seguridad sigue bajo la misma estructura dominante.
  3. Imputabilidad compartida: Washington asume el costo político de «supervisar» la transición y levantar sanciones a figuras cuestionadas, mientras el régimen chavista obtiene la legitimación de facto de sus operadores clave sin haber realizado una apertura democrática genuina en el plano doméstico.

Puedes leer: La operación ¿What do you want, Trump? de Delcy: El Aissami y Maikel Moreno, entran en el radar – dehablahispana.com

El levantamiento de sanciones a Jorge Rodríguez no debe leerse como una capitulación del chavismo ni como un gesto desinteresado de Washington. Representa la consolidación de un pacto transaccional pragmático donde la élite gobernante en Caracas demuestra haber aprendido la lección histórica descrita por Montaner: dar al «elefante» norteamericano los recursos estratégicos que demanda para, a cambio, garantizar su propia permanencia y el control absoluto del poder en Venezuela.

Redaccion equipo DHH sobre lectura de notas y material en YouTube con ayuda de IA.

 - 
Arabic
 - 
ar
Bengali
 - 
bn
German
 - 
de
English
 - 
en
French
 - 
fr
Hindi
 - 
hi
Indonesian
 - 
id
Portuguese
 - 
pt
Russian
 - 
ru
Spanish
 - 
es