En el corazón del exclusivo barrio de Punta Pacífica, un reluciente rascacielos parece albergar el futuro de las finanzas y las apuestas globales. Sin embargo, tras la puerta del piso 21 de la Torre 1000 de Oceanía Business Plaza, la realidad es muy distinta a lo que sugieren los registros oficiales de Polymarket, el gigante de los mercados de predicción valuado en 15,000 millones de dólares.

05/05/2026. Lo que debería ser el centro neurálgico de una de las plataformas de criptomonedas más influyentes del mundo es, en realidad, una «sede fantasma» donde nadie ha oído hablar de la empresa.
Una fachada legal en el piso 21
A pesar de figurar como la base de operaciones oficial de Polymarket y su operadora Adventure One QSS Inc., una investigación conjunta entre NPR y La Prensa reveló que en dicha oficina no hay empleados ni logotipos de la compañía. En su lugar, el espacio está ocupado por la firma García de Paredes Abogados. El personal del despacho aseguró desconocer por completo a Polymarket, a pesar de que la empresa establece en sus términos de servicio que cualquier disputa legal de sus usuarios debe resolverse mediante un arbitraje privado precisamente en Panamá.
Esta estructura no parece ser una coincidencia. El abogado que dirige el lugar, Mario García de Paredes, también aparece en documentos de bancarrota como acreedor de la colapsada plataforma FTX, cuyo fundador, Sam Bankman-Fried, fue condenado por fraude masivo. Además, en esa misma oficina tienen su domicilio legal al menos otras 15 empresas de criptomonedas, lo que refuerza la imagen de Panamá como un escudo corporativo para entidades que buscan operar fuera del radar de los reguladores internacionales.

El negocio de apostar por la tragedia
La irregularidad de Polymarket no se limita a su ubicación física. La plataforma ha prosperado permitiendo que usuarios de todo el mundo —eludiendo restricciones mediante VPN— apuesten millones de dólares sobre eventos que muchos consideran éticamente reprobables. En Polymarket, la guerra y el desastre son activos financieros:
- Conflictos bélicos y ataques militares: Se negocian probabilidades sobre cuándo Estados Unidos atacará a Irán.
- Escenarios extremos: Existen mercados sobre la posibilidad de una detonación nuclear global o la expansión de incendios forestales devastadores.
- Caída de líderes mundiales: Se movieron sumas millonarias especulando sobre la captura o salida del poder de figuras como Nicolás Maduro.
Este tipo de apuestas sobre materias primas son ilegales bajo la ley estadounidense, razón por la cual la empresa huyó hacia la jurisdicción panameña tras recibir una multa de 1.4 millones de dólares en 2022 por operar sin licencia.

¿Inmunidad política o vacío legal?
El crecimiento explosivo de Polymarket, que solo en abril de 2026 registró transacciones por más de 8,000 millones de dólares, coincide con un cambio notable en el clima político de Estados Unidos. Tras la segunda investidura de Donald Trump, las investigaciones del FBI sobre el CEO de la empresa, Shayne Coplan, se detuvieron y el Departamento de Justicia cerró sus pesquisas.
El respaldo parece llegar hasta los círculos más íntimos del poder: Donald Trump Jr. se ha convertido en asesor de la compañía y su firma de capital de riesgo ha invertido millones en ella. Expertos advierten que Panamá ofrece una «capa inocua» que permite a los funcionarios adoptar una postura de no intervención, argumentando que las operaciones ocurren fuera de su jurisdicción, mientras la plataforma sigue siendo accesible para aquellos que saben cómo burlar los bloqueos geográficos.
Puedes leer: El crudo retrato de la supervivencia en Cuba cuya espera desespera – dehablahispana.com
Un refugio con fecha de caducidad
Para especialistas en derecho internacional como Bruce Zagaris, la ventaja fiscal de Panamá —donde las empresas no pagan impuestos sobre ingresos generados fuera del país— es un imán poderoso, pero peligroso. Aunque el sistema legal panameño ofrece obstáculos considerables para ejecutar sentencias extranjeras, esta protección podría ser temporal. «Lo que hoy no genera problemas, mañana podría sí», advierte Zagaris, señalando que la falta de transparencia sobre el origen de los clientes y la naturaleza de las apuestas podría volverse en contra de Polymarket ante un cambio de administración o una mayor presión regulatoria global.
Por ahora, Polymarket continúa operando desde las sombras de un rascacielos en el que no existe, convirtiendo el caos mundial en un lucrativo juego de azar digital.
Redacción Elena Calzadilla sobre análisis de medios para DHH.
Más historias
El crudo retrato de la supervivencia en Cuba cuya espera desespera
República Dominicana: decomisan 450 paquetes de droga y arrestan cuatro venezolanos
Panamá no está más optimista, pero parece haber agotado su capacidad de estar furiosa