En una alocución histórica cargada de indignación y firmeza, el Presidente de la República de Colombia, Abelardo De La Espriella, presentó ante el país y las máximas autoridades judiciales el «Libro de la Verdad», un documento que detalla lo que describió como un saqueo sistemático y desvergonzado de los recursos públicos por parte de la administración anterior.

Durante la jornada, celebrada en el Día Nacional de la Lucha contra la Corrupción, el mandatario entregó pruebas de un manejo financiero que calificó de «apocalíptico», asegurando que gobernar para el futuro no implica permitir que el pasado se convierta en una zona de impunidad.
El festín de la deuda: un Estado al borde del colapso
El eje central de la denuncia presidencial se enfocó en el estado crítico de las finanzas públicas heredadas. De La Espriella reveló que Colombia enfrenta un déficit fiscal del 7.8% del PIB y un nivel de endeudamiento que alcanzó el 61% del PIB, el más alto en la historia del país. Según el mandatario, el régimen anterior agotó en tan solo ocho meses —entre enero y agosto de este año— el 97% de la capacidad de endeudamiento anual de la nación, dejando al gobierno actual sin margen de maniobra para contratar nuevos créditos.
«Buena parte de esos recursos fueron dilapidados, depredados y robados desvergonzadamente«, afirmó el jefe de Estado, señalando que el «festín» de la administración pasada ha dejado las arcas del tesoro en una situación de extrema vulnerabilidad.
Hallazgos alarmantes: nóminas paralelas y recursos perdidos
El «Libro de la Verdad», fruto de un exhaustivo trabajo de transición liderado por el vicepresidente José Manuel Restrepo, desglosa irregularidades en múltiples sectores estratégicos:
- Nóminas Paralelas: Se denunció la existencia de una red de 900,000 contratos de prestación de servicios, conocidos como «corbatas», que generaron un pasivo superior a los 5 billones de pesos. Incluso, se reveló que el régimen anterior declaró sábados y domingos como días hábiles para acelerar la contratación antes de dejar el poder.
- Escándalo en la UNGRD: La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres habría girado 856,000 millones de pesos sin mediar urgencia manifiesta, perdiendo además el rastro de otros 1.38 billones de pesos.
- Crisis en Energía y Defensa: La empresa Air-e registra pérdidas por 2.59 billones de pesos debido a políticas fallidas de la «Paz Total». Por su parte, el Ejército Nacional presenta un déficit de 23 billones de pesos tras ser castigado presupuestalmente.
- Falso balance de la Reforma Agraria: El presidente calificó de «mentira grosera» las cifras de tierras entregadas; de la meta de 1.5 millones de hectáreas, solo 98,000 cuentan con registro pleno, apenas un 6.5% del objetivo anunciado.

Justicia y Tecnología: la hoja de ruta contra la corrupción
Ante la mirada de la Fiscal General, Luz Adriana Camargo, y los jefes de los organismos de control, De La Espriella fue enfático en que su papel no es el de juez, sino el de denunciante. «El deber de quien gobierna consiste en llevar la verdad hasta la puerta de la justicia», señaló, al tiempo que solicitó la creación de un grupo especial articulado entre Fiscalía, Procuraduría y Contraloría para investigar estos hechos de forma inmediata.
Como medida preventiva, el mandatario ordenó que todas las entidades del Estado incorporen inteligencia artificial y trazabilidad digital para seguir el rastro de cada peso público en tiempo real, evitando así sobrecostos y contrataciones sospechosas antes de que el daño sea irreversible.
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Un país que renace entre las cenizas
La alocución no solo estuvo marcada por las denuncias, sino también por el dolor nacional tras el terremoto del pasado 10 de agosto. El presidente inició el evento con un minuto de silencio por las víctimas y aseguró que, a pesar de la crisis financiera, los esfuerzos del Estado están concentrados en la reconstrucción y el apoyo a los damnificados.
Con un mensaje de resiliencia, De La Espriella comparó al pueblo colombiano con el «ave fénix», instando a los ciudadanos a no perder la fe en las instituciones mientras su gobierno trabaja «día y noche» para sanar las heridas de la corrupción y la tragedia natural. «Los colombianos somos aves de tormenta; nos crecemos en la adversidad», concluyó el mandatario en un llamado a la unidad nacional.
Redacción equipo DHH sobre discurso en YouTube.
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