Mientras la opinión pública se distrae con debates superficiales sobre la apariencia física de Alex Saab tras su liberación en 2024, un análisis riguroso de los expedientes en las cortes federales de los Estados Unidos revela una realidad jurídica mucho más compleja y potencialmente explosiva.

05/18/2026. El comunicador y experto en procesos legales Juan Carlos Sánchez, a través de su espacio «Juan Sánchez Sin Filtro», ha puesto el foco sobre los documentos legales que sugieren que el empresario colombo-venezolano podría estar nuevamente bajo la jurisdicción o en territorio estadounidense con un propósito claro: cooperar.
El «detrás de bastidores» de la clemencia: Without Prejudice
El núcleo del planteamiento de Sánchez se basa en la naturaleza de la clemencia otorgada a Alex Saab a principios de 2024, cuando fue liberado en un canje de prisioneros entre Washington y Caracas. El comunicador enfatiza una frase jurídica crucial contenida en el documento de desestimación de los cargos originales por lavado de dinero de 2019: «Without prejudice» (Sin perjuicio).
En el derecho penal federal estadounidense, que los cargos se retiren «sin perjuicio» significa que el Gobierno Federal se reserva el derecho absoluto de volver a procesar al individuo por los mismos delitos si las circunstancias lo ameritan. La clemencia no borró el delito; simplemente pausó la persecución penal del caso original que vinculaba a Saab con maniobras cambiarias a través de CADIVI junto a su socio, Álvaro Pulido Vargas.

Un nuevo expediente y un documento «Fantasma»
La revelación más impactante del análisis radica en la existencia de un segundo caso penal introducido en el año 2021 en contra de Álvaro Pulido. Al revisar el registro de actuaciones (docket) de este expediente, Sánchez identificó una anomalía procesal: constan de manera pública los documentos número 1 y número 3, pero el documento número 2 permanece bajo reserva (sellado) y no es accesible al público.
De acuerdo con el comunicador, el trasfondo de los movimientos en las cortes apunta a que Saab habría sido traído de vuelta a los Estados Unidos en relación con este nuevo caso de 2021. Aunque actualmente su nombre no figura de forma abierta en la imputación pública, la estructura de los acuerdos de cooperación con la justicia norteamericana suele ser de carácter perpetuo. «Cada vez que te necesiten para cooperar o testificar en casos relacionados con el origen, te van a llamar y tienes que venir», señala Sánchez, sugiriendo que la reaparición de Saab responde a un pacto vinculante para destapar el entramado financiero del gobierno de Nicolás Maduro.
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Maduro pierde una demanda civil de 300 millones de dólares
Para contextualizar el cerco judicial, el reporte de Sin Filtro conectó estos movimientos con un hito legal civil ocurrido apenas días atrás, el 12 de mayo de 2026. Un juez de la Corte Federal del Distrito Sur de la Florida emitió una orden final en una demanda civil presentada por el ex-marine estadounidense Matthew Heath y otras víctimas, quienes fueron arrestadas y torturadas en Venezuela.
La sentencia condena solidariamente a Nicolás Maduro, Vladimir Padrino López, Néstor Reverol, Tarek William Saab y al propio Alex Saab, entre otros, a pagar la astronómica cifra de $300,425,616 millones de dólares en daños por conceptos de secuestro y tortura. El siguiente paso procesal será la emisión de órdenes de embargo contra cualquier activo que estos funcionarios posean en Estados Unidos o en jurisdicciones aliadas.
Contexto de un Retorno Silencioso
Para entender el impacto de estas afirmaciones, cabe recordar que tras su liberación en diciembre de 2023, Alex Saab fue recibido con honores en Caracas y posteriormente nombrado por Nicolás Maduro como Presidente del Centro Internacional de Inversión Productiva (CIIP). Desde entonces, el discurso oficial del gobierno venezolano lo ha catalogado como un «diplomático secuestrado» que derrotó al sistema judicial estadounidense.
Sin embargo, los hallazgos presentados en el ámbito federal demuestran que las agencias norteamericanas nunca cerraron las compuertas de manera definitiva. La combinación de una condena civil millonaria que afecta directamente su patrimonio global y la reactivación de expedientes sellados del 2021 sitúan a Alex Saab en una encrucijada donde los compromisos legales previos con Washington parecen estar cobrando vigencia entre bastidores, lejos del ruido mediático tradicional.
Redaccion DHH con ayuda de IA.
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