La última encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP) de la Universidad de San Andrés, correspondiente a julio de 2026, revela un escenario de creciente tensión para la administración de Argentina de Javier Milei. Tras meses de gestión, el humor social parece haber alcanzado un punto de inflexión donde el rechazo ya supera ampliamente al acompañamiento.

07/22/2026. Según el informe, la desaprobación del gobierno nacional se sitúa en un contundente 62%, habiendo aumentado un punto respecto al mes anterior, mientras que la aprobación se estanca en apenas un 34%. Este clima de época se refleja en una insatisfacción neta con la marcha general de las cosas que alcanza al 68% de los encuestados.
El análisis pormenorizado de las críticas a la gestión mileísta permite identificar «dolores sociales» que han pasado a ocupar el centro de la escena política. Por primera vez, la falta de trabajo (38%) y la corrupción (38%) comparten el primer puesto entre las preocupaciones de los argentinos, seguidas de cerca por los bajos salarios (35%). Es particularmente llamativo el repunte de la preocupación por la corrupción, que subió 4 puntos porcentuales en el último mes, y la de los bajos salarios, que aumentó 5 puntos, mientras que la inflación —otrora el gran enemigo— ha caído a un 17% de menciones, dejando de ser el principal eje ordenador de la protesta social.
El desgaste de la gestión y el clima de época
La insatisfacción con las políticas públicas específicas es casi total, con diferenciales negativos en prácticamente todas las áreas evaluadas. Los índices más críticos se registran en Salud (72% de insatisfacción), Obras Públicas (72%) y Educación (71%), áreas donde el ajuste fiscal ha impactado con mayor dureza. En contraste, el gobierno solo logra mantener niveles de satisfacción comparativamente aceptables en Defensa (33%) y Política Exterior (32%), aunque incluso en estos sectores la insatisfacción neta es la norma. Este desencanto se traduce en una percepción retrospectiva negativa: el 56% de la población considera que la situación del país empeoró respecto al año pasado.
El desgaste no es solo estadístico, sino profundamente emocional, marcando una grieta de sentimientos hacia la figura presidencial. Entre el 62% que desaprueba la gestión, las palabras predominantes para describir sus sensaciones son «vergüenza», «rechazo», «asco» y «decepción». Este componente afectivo negativo es un indicador de la dificultad que enfrenta el Ejecutivo para reconstruir puentes con los sectores no oficialistas. Además, la imagen negativa se extiende a todo el gabinete, donde Manuel Adorni se consolida como el funcionario con peor balance, alcanzando un 80% de imagen negativa y un diferencial de -71%.
En términos comparativos, si bien la satisfacción con la marcha del país (30%) es superior a la que registraba Alberto Fernández (10%) en este mismo periodo, la aprobación bruta de Milei (34%) se mantiene por debajo de la que ostentaba Mauricio Macri (45%) en su momento. Un dato alarmante para la Casa Rosada es que la aprobación ha caído incluso entre sus propios votantes y, de manera más acentuada, entre quienes votaron a Patricia Bullrich en 2023, lo que sugiere un desgranamiento de su base electoral original. Este fenómeno se hace evidente en las expectativas futuras, donde ya un 43% de los encuestados cree que la situación del país seguirá empeorando en el próximo año.

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El tablero electoral: El peronismo primero
Este escenario de descontento ha impactado de lleno en las proyecciones electorales, donde el panorama para 2027 comienza a definirse a favor de la oposición. Por primera vez en la serie estadística de esta gestión, el Peronismo aparece primero en la intención de voto con un 25%, desplazando por un punto a La Libertad Avanza, que cosecha un 24%. Si bien se trata de un escenario abierto dado que el 27% de los encuestados aún no sabe o prefiere no responder, es la señal más clara de un reordenamiento del tablero político frente al desgaste libertario.
Finalmente, el crecimiento del peronismo se apoya en figuras que han logrado capitalizar el diferencial negativo generalizado. Axel Kicillof se posiciona con un 34% de imagen positiva, secundando a Patricia Bullrich (36%) y superando al propio Javier Milei, quien retiene un 33%. Es relevante notar que, entre quienes desaprueban al gobierno, el gobernador bonaerense lidera con un 52% de imagen positiva, seguido por Myriam Bregman con un 49%. Con una sociedad que mayoritariamente afirma que su situación personal empeoró (54%), el camino hacia 2027 parece estar marcado por una creciente nostalgia de alternativas y una resistencia al modelo actual.
Redacción equipo DHH sobre encuesta ESPOP.
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