La visita oficial del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, a Barranquilla marcó el inicio de una nueva etapa bilateral enfocada en superar lo que calificó como una anomalía de distanciamiento durante la administración de Gustavo Petro.

09/08/2026. Al sostener un encuentro con el presidente colombiano Abelardo De La Espriella, el diplomático estadounidense afirmó que la actual administración heredó un «desastre institucional» y una serie de decisiones erróneas tomadas en los últimos cuatro años. En este escenario, ambos gobiernos suscribieron los denominados «Acuerdos de Barranquilla», un marco estratégico destinado a atender la reconstrucción tras el terremoto del pasado 10 de agosto, reimpulsar la economía y blindar la seguridad regional.
Reconstrucción militar, inteligencia y el cerco a las amenazas fronterizas
El fortalecimiento de la seguridad fue el eje central de las deliberaciones. Rubio anunció que Washington colaborará mediante el suministro de sistemas de radares, equipos militares, inteligencia estratégica y entrenamiento especializado, con el propósito de que las autoridades colombianas asuman directamente el combate al crimen transnacional. Asimismo, planteó la posibilidad de que Estados Unidos participe en una instalación militar dentro del programa del Escudo de las Américas, aunque aclaró que cualquier medida dependerá del respeto irrestricto a la soberanía y de una invitación formal de Bogotá. Por otra parte, el jefe de la diplomacia estadounidense tildó de «no sostenible» la presencia de organizaciones narcotraficantes y terroristas que operan desde territorio venezolano cruzando la frontera, e instó a abordar esta amenaza de manera conjunta.
Negociación de aranceles, fondo de reconstrucción y diplomacia presidencial
En el ámbito económico y comercial, las delegaciones buscaron destrabar puntos de fricción bilateral. Respecto a los aranceles del 12,5 % aplicados a Colombia bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, Rubio reveló que ya se han adelantado dos rondas de conversación para lograr un acuerdo negociado que permita sortear dicha tarifa. Paralelamente, para afrontar los estragos del reciente sismo, Estados Unidos estudia articular un fondo de reconstrucción que movilice a agencias federales y empresas privadas estadounidenses en alianza con el sector productivo colombiano. Finalmente, la jornada confirmó el interés del presidente Donald Trump por concretar un encuentro personal con De La Espriella, inaugurando lo que Rubio proyectó como el inicio de una época dorada en las relaciones bilaterales.
Venezuela y la frontera: “Eso no es sostenible”
La situación en la frontera entre Colombia y Venezuela ocupó otro de los capítulos centrales de la rueda de prensa y la visita.
Rubio sostuvo que Washington considera una amenaza para Colombia la presencia de organizaciones narcotraficantes, criminales o terroristas que puedan operar desde territorio venezolano y cruzar la frontera para cometer delitos. “No es sostenible”, afirmó.
Rubio aseguró que Estados Unidos quiere abordar esta situación de manera conjunta y que el asunto deberá discutirse por el Gobierno colombiano tanto con las actuales autoridades interinas venezolanas como con un eventual futuro Gobierno elegido democráticamente.
Cabe mencionar que De La Espriella manifestó en campaña que su interlocución sobre los asuntos de Venezuela se trataría directamente con Washington. “Esto va a tomar un tiempo resolverlo, pero sin duda hay que enfrentarse a esa amenaza”, afirmó Rubio.
Redaccion equipo DHH sobre lectura de agencias.
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