Una violenta correntada de barro, rocas y granizo colapsó el sector oriente de Santiago, dejando seis personas lesionadas, infraestructuras médicas afectadas y escolares atrapados. La tragedia reabrió duros cuestionamientos por obras preventivas pendientes y la decisión del Gobierno de omitir la alerta SAE de evacuación.

10/08/20256. Una jornada de extrema inestabilidad atmosférica devino en emergencia en la capital. Alrededor de las 17:00 horas del jueves, las intensas precipitaciones y tormentas eléctricas provocaron el desprendimiento de la Quebrada Honda en la comuna de Las Condes, desencadenando un masivo aluvión de agua y barro. El fenómeno arrasó el eje de General Blanche, San Carlos de Apoquindo y Avenida de La Plaza, desplazando vehículos particulares a su paso y llegando a volcar un autobús de Red Movilidad por la ferocidad de la corriente.
Lactante lesionado, escolares atrapados y un centro de salud anegado
El balance humano preliminar dado a conocer por las autoridades confirmó seis personas lesionadas, entre las cuales se encuentra un lactante de un año de edad que resultó con una fractura.
El flujo de barro e inundaciones irrumpió en recintos de salud como el Hospital Clínico de la Universidad Católica; no obstante, las autoridades ratificaron que los pacientes se mantuvieron en perfectas condiciones y resguardados. En la comuna vecina de Lo Barnechea, los deslizamientos en la ruta G-21 (curva 1, control Lo Hermita) dejaron atrapados a 25 escolares del Colegio Alianza Francesa. Para facilitar el trabajo de los equipos de rescate y despeje, el Ministerio de Transportes estableció un perímetro de restricción vehicular comprendido por Camino Las Flores, Avenida La Plaza, Carlos Peña Otaegui, Paul Harris y Camino del Algarrobo.
Suelo saturado, incendios previos y canales bloqueados
La catástrofe respondió a una combinación de factores meteorológicos y vulnerabilidades del terreno. Según la municipalidad, la zona acumula 144 milímetros de agua precipitada, de los cuales 20 mm cayeron durante la jornada, generando la saturación total del suelo. A esto se sumó el antecedente de un incendio forestal en enero que destruyó cerca de 1.000 hectáreas de cobertura vegetal en la Quebrada Honda, lo que, sumado a las lluvias y la caída de granizo en la precordillera, debilitó la capa de tierra que terminó cediendo.
La causa técnica inmediata apunta a un bloqueo del canal subterráneo de evacuación de aguas en la intersección de Álvaro del Portillo con Avenida La Plaza. Asimismo, las autoridades regionales reconocieron que las mallas dinámicas de contención —acordadas desde marzo entre el municipio, el MOP y Senapred para mitigar los riesgos identificados en la quebrada— aún no se encontraban operativas al momento del desastre.
Despliegue militar nocturno y la controversia por la alerta SAE
La respuesta de las autoridades centrales desató una intensa controversia política e institucional. El Presidente José Antonio Kast decretó Zona de Catástrofe para Las Condes pasadas las 20:20 horas, tras la realización de un Comité para la Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID). Sin embargo, la llegada del Ejército de Chile —con contingente de los regimientos «Buin» y «Tacna» junto a vehículos blindados Mowag— se concretó pasadas las 21:00 horas, varias horas después de iniciado el evento, lo que generó críticas en el Congreso por parte de parlamentarias como la diputada Ana María Gazmuri respecto al tiempo de reacción.
El punto de mayor cuestionamiento fue la ausencia de la alerta de evacuación SAE en los teléfonos móviles de los vecinos. Ante el anuncio de oficios fiscalizadores por parte de la senadora Fabiola Campillai, el ministro del Interior, Claudio Alvarado, argumentó que la velocidad del aluvión dificultó establecer rutas seguras de escape. La autoridad sostuvo que emitir una orden de evacuación sin definir zonas protegidas habría generado mayor confusión y peligro para la población.
Suspensión de clases, estado de servicios y resguardo laboral
Frente a la magnitud de los daños y los trabajos de despeje, la alcaldesa Catalina San Martín confirmó la suspensión total de clases para el día viernes en colegios públicos y privados de Las Condes. En materia laboral, el director del Trabajo, David Oddó, enfatizó que todo trabajador que considere que su vida o salud está en riesgo ante la emergencia tiene el derecho legal de interrumpir sus funciones y abandonar el lugar de trabajo, anunciando fiscalizaciones.
Respecto a la infraestructura y servicios básicos de la zona:
- Agua potable: La planta de San Enrique presentó problemas de turbiedad de hasta 3.000 UNT, pero el servicio continuo fue respaldado por la planta de San Antonio.
- Suministro eléctrico: Se registraron cerca de 4.800 clientes sin suministro en la Región Metropolitana, concentrados principalmente en Ñuñoa.
- Centro de mando y prevención: El puesto operativo del COGRID se instaló en el estadio Claro Arena de la Universidad Católica, mientras que comunas precordilleranas vecinas como La Florida activaron monitoreos permanentes y despliegue de maquinaria pesada en las quebradas de Macul y Santa Sofía.
Redacción libre de DHH sobre lectura de agencias.
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