Una presunta deuda derivada del narcotráfico habría llevado a Nicolás Maduro a negociar directamente con Rodrigo Londoño Echeverri (‘Timochenko’), Luciano Marín Arango (‘Iván Márquez’) y Seuxis Pausias Hernández Solarte (‘Jesús Santrich’) la entrega de explosivos de las reservas del Ejército venezolano a las FARC, en un esfuerzo por saldar compromisos económicos pendientes con la antigua guerrilla colombiana.

10/08/2026. Los pormenores de esta transacción forman parte de un expediente judicial de 30 páginas presentado ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron capturados el pasado 3 de enero en Caracas y posteriormente trasladados a territorio estadounidense. El documento detalla las relaciones que durante años habrían mantenido altos funcionarios del régimen venezolano con redes del narcotráfico y grupos armados como las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
El encuentro de 2013 tras la muerte de Hugo Chávez
De acuerdo con la reconstrucción elaborada por la Fiscalía estadounidense en las páginas siete y ocho de la acusación, el acuerdo se gestó en una reunión de alto nivel sostenida poco después del fallecimiento de Hugo Chávez, ocurrido en marzo de 2013. En dicho encuentro participaron Maduro, Flores y la entonces cúpula de las FARC, integrada por ‘Timochenko’, ‘Iván Márquez’ y ‘Jesús Santrich’.
El objetivo principal de la cita era abordar una deuda que Maduro mantenía con el grupo guerrillero como resultado de su presunta participación conjunta en actividades de narcotráfico. Aunque el expediente no precisa la cifra exacta de la obligación ni el lugar donde se llevó a cabo el encuentro, sí establece la solución pactada: Maduro acordó vender explosivos de las reservas militares venezolanas a las FARC para saldar al menos parte de lo adeudado. Los fiscales sostienen que el dirigente era consciente de que este arsenal incrementaría la capacidad de la organización para ejecutar acciones armadas y ataques en territorio colombiano.
Este hecho adquiere especial trascendencia por el contexto en que se habría desarrollado: en 2013, las FARC se encontraban adelantando negociaciones formales de paz con el Gobierno colombiano mientras el conflicto armado continuaba en diversas regiones. De confirmarse judicialmente, la acusación evidenciaría que la dirigencia guerrillera negociaba la adquisición de material bélico proveniente de las Fuerzas Armadas venezolanas en paralelo al proceso de paz.
Suministro de minas cubanas y el esquema de canje en 2017
Las investigaciones judiciales señalan que la provisión de pertrechos no concluyó con ese acuerdo inicial. El suministro de material bélico, que incluyó minas fabricadas en Cuba y otras armas, se habría extendido hasta aproximadamente el año 2015.
Asimismo, la Fiscalía estadounidense describe un segundo mecanismo de intercambio descubierto en las investigaciones: hacia 2017, un funcionario identificado en el expediente como ‘CC-3’ habría ordenado a miembros de la Dirección General de Contrainteligencia Militar de Venezuela (DGCIM) transportar armamento a cambio de cargamentos de cocaína procedentes de las FARC y el ELN. Para movilizar el material militar de forma encubierta, los efectivos venezolanos habrían utilizado camiones cisterna destinados habitualmente al transporte de combustible, trasladando las armas hasta un puerto para su posterior envío fuera del país.
Según el expediente, esta estructura respaldada por funcionarios del aparato estatal venezolano no solo facilitaba el tránsito de estupefacientes, sino que utilizaba recursos institucionales para abastecer de armamento a organizaciones armadas colombianas y financiar a redes de narcotráfico.
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Antecedentes judiciales y silencio oficial
El pliego acusatorio recuerda que, hacia el año 2020, tanto Luciano Marín Arango (‘Iván Márquez’) como Seuxis Hernández Solarte (‘Jesús Santrich’) ya habían sido acusados formalmente en Estados Unidos por cargos relacionados con narcoterrorismo, narcotráfico y delitos de armas dentro de una acusación previa de este mismo proceso.
Redacción libre de DHH sobre notas de eltiempo.com
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