La Casa Blanca califica a la isla de «país fracasado», alinea su estrategia diplomática tras el frente iraní e intensifica la presión energética, mientras La Habana responde con duras descalificaciones en medio de apagones masivos y protestas sociales.

11/01/2026. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el actual régimen cubano colapsará antes de que concluya su mandato presidencial, fijando un horizonte de dos años a dos años y medio para un cambio decisivo en la isla. El mandatario sostuvo que existe un cero por ciento de probabilidades de que la dinastía Castro continúe en el poder y reiteró su calificación de Cuba como un «país fracasado» que ya no cuenta con el respaldo de Venezuela.
Trump explicó que su administración avanza por etapas y que concentrará plenamente su atención en Cuba una vez resueltas las acciones en desarrollo con respecto a Irán, aplicando una línea estratégica y geopolítica semejante a la ejecutada en territorio venezolano. Asimismo, destacó que el secretario de Estado, Marco Rubio, supervisa exhaustivamente la situación caribeña debido a sus raíces familiares cubanas.
Asfixia económica y la visión de la disidencia
La estrategia de Washington se sustenta en medidas de presión financiera y energética, encabezadas por la Orden Ejecutiva 14380, mediante la cual se declaró una emergencia nacional y se estableció un procedimiento para aplicar aranceles a países que suministren petróleo a la isla directa o indirectamente. El objetivo explícito de la Casa Blanca es cortar el flujo de dinero y crudo hacia el gobierno cubano.
Ante este escenario, el líder disidente en el exilio José Daniel Ferrer aseguró que las acciones definitivas contra la tiranía están trazadas y no descartó que la transición sea impulsada por una operación militar relámpago antes de que se cumpla el plazo de dos años. Además, las autoridades estadounidenses anticipan que el colapso del régimen dará paso a un retorno masivo de exiliados cubanos.
Reacción de La Habana y confrontación diplomática
Desde la capital cubana, el gobernante Miguel Díaz-Canel arremetió contra la administración estadounidense tildándola de «prepotente, mentirosa y vulgar» tras los debates en las Naciones Unidas sobre el embargo. Díaz-Canel calificó las sanciones de Washington como un «genocida bloqueo energético» y una política de castigo colectivo contra la población, al tiempo que acusó a EE. UU. de ejercer presiones chantajistas sobre otros gobiernos.
Puedes leer: La ilusión del «modelo Bukele»: solo Estados Unidos puede contener la espiral del caos haitiano – dehablahispana.com
Crispación social e impacto en la población
La creciente tensión internacional coincide con un grave deterioro de las condiciones socioeconómicas dentro de la isla. En La Habana se han registrado cacerolazos tras apagones de más de 24 horas, los cuales han provocado la descomposición de los escasos alimentos disponibles y la interrupción del suministro de agua potable.
La indignación popular se vio acentuada por la polémicamente documentada presencia de un vehículo Tesla Cybertruck circulando por zonas residenciales exclusivas donde habita la élite del régimen. En el ámbito de los derechos humanos, el activista Luis Manuel Otero Alcántara exigió públicamente la liberación inmediata de los más de 300 presos políticos encarcelados en las prisiones del país.
Redacción DHH sobre lectura de agencias.
Más historias
La ilusión del «modelo Bukele»: solo Estados Unidos puede contener la espiral del caos haitiano
¿Misión de rescate o despliegue de largo plazo? Las dudas en torno al envío de tropas salvadoreñas a Haití
El Salvador va pa’dentro de Haití: intenta recuperar los 4 soldados desaparecidos