
Un terremoto político ha sacudido Italia este domingo. Unos 50 millones de ciudadanos estaban convocados a las urnas para poner nombre y color al Gobierno número 68 de los últimos 76 años en unas elecciones provocadas por la caída prematura del Ejecutivo de Mario Draghi en julio. La coalición de las derechas, formada por los partidos ultra de Hermanos de Italia y la Liga y por la Forza Italia de Silvio Berlusconi, ha obtenido una victoria neta (en torno al 43% de los votos en la Cámara de Diputados y en el Senado, según las proyecciones) que les permitiría alcanzar, si el escrutinio lo confirma, la mayoría absoluta. En clave interna, la enorme ventaja obtenida por Giorgia Meloni, líder del posfascista Hermanos de Italia, que ha multiplicado por seis los resultados obtenidos en 2018 (pasaría del 4,3% al 26%), la coloca como favorita para recibir el encargo del jefe del Estado, Sergio Mattarella, para formar Gobierno: la primera mujer en lograrlo en la historia de la República.
Más historias
China lista para trabajar con Estados Unidos en espíritu de igualdad, respeto y beneficio mutuo
Xi y Trump se reúnen en Pekín, en tres momentos especiales
«Trump se enfrenta a una derrota de alcances estratégicos sin precedentes»