La administración de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha transformado la figura de Alex Saab de un «mártir diplomático» a un «extranjero con documentación fraudulenta» en menos de tres años. Este fenómeno, analizado desde una perspectiva sociológica, revela cómo el doble discurso funciona no solo como una herramienta comunicacional, sino como un mecanismo de supervivencia sistémica para mantener el poder tras la caída de figuras centrales como Nicolás Maduro.

05/18/2026. Históricamente, el chavismo construyó una narrativa de resistencia en torno a Saab, quien en diciembre de 2023 fue recibido con honores de Estado tras ser liberado por Estados Unidos en un intercambio de prisioneros. En aquel entonces, Jorge Rodríguez celebraba el regreso del empresario calificándolo como un triunfo de la «verdad y la justicia», mientras que el propio Saab se declaraba orgulloso de servir a un gobierno que lo consideraba un diplomático secuestrado. Sin embargo, el panorama sociopolítico cambió drásticamente tras la captura de Maduro y Cilia Flores por parte de fuerzas estadounidenses, lo que llevó a Delcy Rodríguez a asumir el mando y reconfigurar las alianzas estratégicas del Estado.
Para mayo de 2026, la narrativa oficial ha sufrido una metamorfosis radical. La misma estructura que antes fabricó un pasaporte diplomático para Saab ahora, a través del SAIME y voceros como Diosdado Cabello, sostiene que el empresario operó con una cédula venezolana fraudulenta desde el año 2004. Sociológicamente, este cambio representa lo que los expertos denominan la «eliminación de la identidad política»: un proceso donde el individuo deja de ser un símbolo de la causa para convertirse en un lastre que debe ser extirpado para garantizar la continuidad del grupo en el poder.
El doble discurso como estrategia de poder
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha roto el silencio calificando la entrega de Saab a la justicia norteamericana como una simple «medida administrativa de deportación» basada en el «interés nacional». Rodríguez ha llegado a afirmar que los cargos por lavado de dinero y corrupción son un asunto estrictamente «entre Estados Unidos y Alex Saab», despojando al empresario de cualquier protección política o diplomática previa.
Desde un análisis sociológico del discurso, esta táctica busca desvincular a la nueva cúpula de las redes de corrupción que la DEA busca desmantelar. Al respecto, el analista Ricardo Ríos señala que el chavismo atraviesa su «peor momento político», lo que obliga a la adopción de un doble discurso donde se sacrifica a los aliados más cercanos para intentar una legitimación ante la comunidad internacional o, al menos, ganar tiempo frente a la presión de Washington.
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La visión de los expertos sobre la contradicción política
Expertos en sociología política indican que el uso del doble discurso en regímenes en crisis no es una falta de coherencia, sino una decisión deliberada. Christopher Sabatini, investigador de Chatham House, aunque refiriéndose al contexto de las negociaciones diplomáticas, subraya que tratar con regímenes que operan bajo estas lógicas a menudo implica aceptar que la «traición» es una moneda de cambio común en la diplomacia de supervivencia.
La rapidez con la que el régimen eliminó la identidad venezolana de Saab —tan rápido como se la fabricaron en su momento— evidencia una situación sociológica de vulnerabilidad extrema. Según las fuentes, esta nueva narrativa busca que Saab sea parte del juicio contra Maduro y Cilia Flores en Nueva York, funcionando como una ficha de canje en un escenario donde la lealtad ha sido reemplazada por la necesidad de preservar los restos del aparato estatal bajo el mando de Rodríguez.
El caso de Alex Saab quedará en la historia como el ejemplo máximo de la maleabilidad del relato político. Mientras en 2023 era el «hombre valiente» que resistió la tortura, en 2026 es el «colombiano» cuyos delitos son ajenos a la República, demostrando que en el juego por el poder, los símbolos son tan desechables como los documentos que los sustentan.
Redacción DHH con ayuda de IA.
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